Viernes 16 de Enero de 2026

Cuando una familia decide mejorar su casa, primero hace un plan: qué arreglar, cuánto cuesta, quién lo hará y en qué orden. Un plan no es la obra: es el mapa. Con el “Plan México”, el Gobierno Federal ha puesto sobre la mesa un mapa ambicioso para crecer más, atraer inversiones y repartir mejor las oportunidades entre regiones. La pregunta que importa al sector empresarial y a cualquier persona es simple: ¿el plan ya se está convirtiendo en obra, y a qué velocidad?

De acuerdo con el propio Gobierno, el Plan México se plantea como una hoja de ruta para reposicionar al país en cadenas globales de valor, con políticas industriales, educativas y de infraestructura; incluye metas como generar 1.5 millones de nuevos empleos y convertir a México en la décima economía del mundo. También se reporta un portafolio de inversiones por 277 mil millones de dólares en alrededor de 2 mil proyectos, y se estiman inversiones privadas por 270 mil millones de dólares asociadas a proyectos del plan.

En cifras, el tablero hoy se ve así:

  • Crecimiento: en el tercer trimestre de 2025, el PIB cayó -0.2% anual (y -0.3% trimestral, con cifras desestacionalizadas).

  • Inversión: el indicador de inversión como porcentaje del PIB se ubicó en 22.0% (3T-2025), por debajo de la meta de 24%.

  • Empleo formal: en 2025 se generaron 278,697 puestos formales netos; al cierre del año había 23,895,124 puestos registrados en el IMSS. La generación de empleo en 2025 ha sido descrita como la más baja registrada en más de 20 años para ciertos meses del año, y el peor desempeño en un periodo de cinco años, solo superado por la crisis de 2009 y 2020.

  • Clima de negocios y seguridad: solo 39.5% de las empresas considera que el país ofrece condiciones propicias para invertir; 1 de cada 2 empresas fue víctima de algún delito, con robo y extorsión como amenazas principales.

Estos datos no significan que el Plan México no sirva. Significan que el reto es doble: (1) acelerar la inversión y el empleo de calidad, y (2) quitarle piedras al camino para que el sector productivo pueda hacer su parte. En octubre de 2025, por ejemplo, la inversión fija bruta (un termómetro de cuánto se invierte en construcción, maquinaria y equipo) subió 0.9% mensual, pero cayó -5.8% anual. En el mismo reporte, la inversión pública muestra caídas de doble dígito en cifras originales (por ejemplo, -19.8% anual a octubre de 2025). Aquí conviene separar el deseo del cómo. El IMCO lo plantea con claridad: el Plan México considera una inversión total aproximada de 5.3 billones de pesos (277 mil millones de dólares) entre 2025 y 2030, con sectores estratégicos “energía, agua, transporte” como columna vertebral.

Pero cuando se mira el presupuesto, aparecen tensiones. En su análisis del Paquete Económico 2026, el IMCO muestra que para el Sistema Eléctrico Nacional el Plan estima 624.6 mil millones de pesos de inversión; sin embargo, el presupuesto asignado a la CFE en 2026 se reduce 16.7% en términos reales frente a 2025, lo que abre una brecha estimada de 43.0 mil millones de pesos respecto a lo previsto.
Dicho en sencillo: si queremos más energía confiable para industrias y hogarescondición básica para que llegue la inversión–, los números tienen que cuadrar. Y cuando el presupuesto público no alcanza, la participación privada, con reglas claras y transparencia, deja de ser un debate ideológico y se vuelve una necesidad práctica.

Desde COPARMEX Oaxaca vemos avances valiosos: el Plan México pone temas correctos sobre la mesa (contenido nacional, cadenas de proveeduría, talento técnico y proyectos regionales).

También vemos señales de alerta: el crecimiento ha sido débil y el empleo formal cerró 2025 en rojo; además, la inseguridad y la incertidumbre económica siguen siendo frenos para invertir. Esta combinación es peligrosa porque la inversión es como el motor de un vehículo: sin motor, no importa cuán bonito sea el destino, no se llega.

1. Oaxaca: la oportunidad está, pero no se aprovecha sola

Para Oaxaca, el Plan México debería traducirse en una palabra: “Integración”. Integrarnos a cadenas de valor nacionales e internacionales con más contenido local, más empleo formal y mejor productividad. El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec y sus Polos de Desarrollo para el Bienestar son un ejemplo de apuesta territorial que puede acercar infraestructura logística, parques industriales y proveeduría.

Pero también debemos ser honestos con nuestro punto de partida. El IMCO, al analizar la región 'Istmo' (Chiapas, Oaxaca, Veracruz), identifica como desafíos la baja tasa de inversión extranjera directa y el bajo grado de escolaridad. Y medios locales, citando el Índice de Competitividad Estatal 2025 del propio IMCO, han destacado que Oaxaca enfrenta alta informalidad laboral y rezagos en educación superior. La lectura es directa: si no elevamos capacidades (educación técnica, formalidad, productividad) y si no garantizamos seguridad y certeza jurídica, la inversión pasará de largo.

2. Cinco condiciones para que el Plan México funcione en la vida real

En COPARMEX no pedimos privilegios. Pedimos condiciones. Si el Plan México quiere ser más que un discurso, proponemos cinco pilares que sean medibles entre gobierno, empresas y sociedad:

  1. Seguridad y Estado de derecho. No hay inversión sin seguridad. Combatir extorsión y robo, profesionalizar policías y fortalecer fiscalías es política económica. La evidencia empresarial muestra que el delito ya está afectando decisiones de inversión.

  2. Trámites simples y digitales. Una ventanilla única real, con plazos y silencio administrativo, reduce costos y discrecionalidad. Menos filas, menos papeles, más competitividad.

  3. Energía y agua con planeación. La industria no opera con apagones ni con incertidumbre en suministro. Si el presupuesto público es insuficiente, hay que habilitar esquemas de inversión mixta con reglas claras, competencia y transparencia.

  4. Talento y educación técnica acelerada. Formar más técnicos y profesionistas no es un eslogan: es una estrategia. En Oaxaca necesitamos programas cortos (micro credenciales), vinculados a empresas y a sectores del corredor, turismo y agroindustria.

  5. PyMEs dentro, no fuera. Un Plan México exitoso se mide por cuántos pequeños negocios se integran a la proveeduría formal, con financiamiento, digitalización y compras de gobierno que paguen a tiempo. Sin PyMEs, no hay derrame local.

El mensaje final es de responsabilidad compartida. El gobierno debe garantizar piso parejo, seguridad, infraestructura y reglas estables. Las empresas debemos invertir, innovar, cumplir la ley, abrir oportunidades a jóvenes y mujeres, y elevar salarios con productividad. Y la sociedad debe exigir resultados con datos, no con eslóganes.

El Plan México puede ser un trampolín o un cartel. Trampolín, si se traduce en energía, logística, educación y seguridad que permitan producir más y mejor. Cartel, si se queda en metas sin presupuesto, sin ejecución y sin evaluación. En COPARMEX Oaxaca apostamos por lo primero. Y estaremos listos para colaborar -y también para señalar, con respeto y firmeza- cuando los indicadores se alejen de las metas.

3. Fuentes consultadas

  • Gobierno de México - Informe de Gobierno, apartado 'Plan México' (enero 2025): metas y descripción general.

  • Proyectos México (BANOBRAS) - Nota 'Portafolio de inversiones nacionales y extranjeras de 277 mil mdd en 2 mil proyectos' (14 enero 2025).

  • IMCO - 'Inversión en México: del Plan México a la realidad presupuestaria de 2026' (2026) y documento 'Plan México y PPEF' (octubre 2025).

  • INEGI - Boletín 'Indicador Mensual de la Formación Bruta de Capital Fijo (IMFBCF)' (15 enero 2026) y boletín 'PIB trimestral a precios constantes' (21 noviembre 2025).

  • México, ¿cómo vamos? - Semáforo nacional (consultado enero 2026) y análisis 'La generación de empleo formal en rojo al cierre de 2025' (enero 2026).

  • COPARMEX - Comunicado 'Coparmex advierte escalada de inseguridad que afecta a las empresas...' (#DataCoparmex, enero 2026).

  • IMCO - Índice de Competitividad Estatal 2025 (publicación 2025) y recomendaciones de política pública para que el Plan México impulse desarrollo regional.