Lunes 19 de Enero de 2026

Quienes resulten candidatos y candidatas de MORENA a los 17 estados con cambio de gobierno lo harán con un manto protector que les da la férrea defensa que ejerce el partido gobernante sobre sus militantes.

Lo hace sin importar los negativos que arrastran los actuales gobernantes, quienes reciben el rechazo de sus gobernados, mientras el partido se mantiene por encima de todos ellos en las preferencias electorales.

Otro aliciente de los futuros candidatos es que la oposición no encuentra la forma de sembrar aspirantes que atraigan el interés de los electores.

Los tres partidos de oposición se encuentran empecinados en no aliarse, lo que allana el camino para que lo recorran los abanderados del Movimiento de Regeneración Nacional.

Alejandro (Alito) Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI, es el único que explora la posibilidad de una alianza, aunque sus pares, Jorge Romero, de Acción Nacional, y Jorge Álvarez, de Movimiento Ciudadano, se rehúsan a establecer dicha coalición.

No les importa que en las encuestas de todo tipo aparezcan los candidatos o candidatas de MORENA en primer lugar, y que los números reflejen la posibilidad de que dos o tres partidos de oposición les ofrezcan una oferta competitiva.

Pareciera que MORENA los tuviera cooptados y los alentara a presentarse en lo individual para rescatar entidades que parecen cercanas a las manos de los opositores.

Y es que no necesariamente tienen que ir aliados en los 17 estados, ya que seleccionando aquellos en los que son competitivos podrían alcanzar buenos resultados.

Entidades como Baja California, Sonora, Sinaloa, Michoacán, Tlaxcala y Zacatecas podrían ser conquistadas por los opositores si se establece una alianza entre, cuando menos, dos de los partidos opositores.

En Baja California, la gobernadora Marina del Pilar Ávila se encuentra mal calificada por sus electores, por lo que una alianza entre priistas y panistas podría propiciar una lucha más pareja, sin importar quién represente al partido gobernante.

Sonora se encuentra en la misma tesitura, pues con Alfonso Durazo corren rumores de que es uno de los gobernantes de MORENA que cuenta con la observancia del gobierno estadounidense. Los panistas tienen en el alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán, una buena carta, con el antecedente de que antes de ser panista fue priista.

En Sinaloa está tan mal evaluado Rubén Rocha que la unión entre priistas y panistas los posicionaría con amplias posibilidades de triunfo. El candidato pudiera ser priista.

Michoacán tiene en el alcalde de Morelia, Alfonso Martínez (panista), un buen candidato, tres veces presidente municipal de la capital.

En Tlaxcala, los priistas tienen una buena candidata en la senadora Anabell Ávalos, que, apuntalada por los panistas, podría competir en igualdad de condiciones con quien represente a MORENA.

Finalmente, en Zacatecas, priistas y panistas tienen candidatos competitivos, por lo que, de ir juntos, pondrían las cosas, electoralmente hablando, difíciles para los morenistas, debido al mal gobierno que ejerce David Monreal y a la división al interior de esta amplia familia política en el estado.

Nuevo León es otra entidad en la que priistas y panistas pudieran ir juntos o, tal vez, panistas con Movimiento Ciudadano, para presentar un frente común ante la ofensiva de MORENA.

 

 

Email: ramonzurita44@hotmail.com

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