Viernes 23 de Enero de 2026

Aunque Manuel Bartlett Díaz hoy se mantiene fuera del reflector público, en la política poblana su apellido vuelve a escucharse. Más de un morenista en el estado advierte que no hay que perder de vista a Rodrigo Abdala Dartigues, actual delegado estatal de Programas para el Desarrollo en Puebla, quien —según versiones internas— ya estaría midiéndose con encuestas propias para buscar la candidatura de Morena a la alcaldía de Puebla.

El movimiento no sería menor. Abdala Dartigues ha construido presencia territorial desde la delegación del Bienestar, una plataforma que, para bien o para mal, suele convertirse en trampolín político. En un escenario donde Morena aún define liderazgos locales, el apellido pesa y el cargo suma.

A esto se agrega un elemento simbólico: dentro de los corrillos políticos se recuerda que la familia Bartlett conservaría la bendición del expresidente Andrés Manuel López Obrador, un capital político que, aunque intangible, sigue influyendo en decisiones y alineamientos internos.

Manuel Bartlett, por su parte, concluyó su gestión como director de la CFE el 30 de septiembre de 2024 y desde entonces se ha mantenido retirado de la escena pública.

No obstante, el 2 de enero de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum reconoció públicamente su papel en la llamada “defensa patriótica del sector energético”, minimizando las controversias históricas que lo acompañan. El gesto reactivó lecturas políticas y, para algunos, reacomodó fichas.

La pregunta no es solo si Abdala Dartigues buscará la candidatura, sino si Morena en Puebla apostará por continuidad de apellidos o por una renovación real. En política, nadie está fuera del juego del todo; a veces basta con que el apellido regrese por la puerta de atrás para volver a estar en la boleta.