Martes 10 de Febrero de 2026

Los minerales críticos son las materias primas que están moldeando el futuro de la industria global, particularmente en los sectores tecnológico y militar. Durante el último lustro, las grandes potencias económicas, principalmente China y Estados Unidos, han buscado diversificar sus cadenas de extracción y producción para cubrir la creciente demanda de estos insumos estratégicos y, al mismo tiempo, establecer esquemas de reserva que permitan mantener la estabilidad de precios y garantizar su suministro.

En lo que respecta a la industria tecnológica, esta se ha consolidado como el sector con mayor proyección de crecimiento y generación de valor a escala internacional. Todo lo relacionado con las Tecnologías de la Información, desde la fabricación de semiconductores y la construcción de infraestructura, hasta el manejo de bases de datos, representa hoy una industria global valuada en aproximadamente 5.4 billones de dólares.

La semana pasada, México y Estados Unidos firmaron un “Plan de Acción Conjunto sobre Minerales Críticos”, cuyo objetivo es impulsar una industria a gran escala mediante cadenas de valor bilaterales, bajo un nuevo paradigma de comercio preferencial respaldado por precios mínimos ajustados en frontera y mecanismos comerciales coordinados.

Este plan se enmarca en el proceso de renegociación del T-MEC, en el cual México debe priorizar el desarrollo económico de su propia industria. Nuestro país cuenta con recursos estratégicos como tierras raras, oro, plata, cobre y litio, esenciales para la industria global, por lo que estos minerales deben convertirse en una herramienta de negociación que permita el desarrollo de industria nacional con transferencia de tecnología. El objetivo es evitar un modelo meramente extractivista y, en su lugar, aprovechar los “15 polos de desarrollo” que se están impulsando en el país como espacios para concentrar el valor agregado, fortalecer las cadenas productivas y detonar el desarrollo económico.

En este contexto, Puebla se posiciona como un estado prioritario, tanto por su papel como hub logístico como por su potencial minero. La presencia de yacimientos estratégicos y una base industrial relevante hacen indispensable que desde la federación se impulse infraestructura clave que incorpore a Puebla en las cadenas regionales de valor del sector de minerales críticos.