Jueves 05 de Marzo de 2026 |
Lo habíamos comentado dos semanas atrás: y con el Mundial encima. El día de ayer, la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México anunció que el Comité Organizador de la FIFA había cancelado cerca de 800 habitaciones que se tenían reservadas ya en diferentes hoteles de la Ciudad de México, de cara a celebrarse el Mundial 2026. Y aunque el director rechazó expresamente que esto se deba a los hechos violentos del 22 de febrero, la duda flota en el aire. La noticia de los narco-bloqueos y los camiones incendiados fue de magnitud internacional; por otro lado, México lidera como el país con más cárteles, así como con más bandas ligadas al crimen organizado. Los videos que vemos casi a diario, donde se observa a un par de personas subidas en una motocicleta y asaltando a los automovilistas, se han vuelto casi una pandemia. El Gobierno Federal nos repite que el clima de inseguridad ha tenido una disminución considerable, pero lo que se ve y se percibe es totalmente diferente. Con el poder de las benditas redes sociales, cualquier persona, en cualquier lugar, puede darse cuenta de la situación que vivimos los mexicanos (quizá por eso, la gran idea de la gobernadora Brugada sobre no hablar más de la nota roja). Entonces, ¿realmente fue por un desacuerdo entre particulares esta cancelación de habitaciones en hoteles? Vamos a confiar en que fue una situación de falta de acuerdos entre los organizadores de la FIFA y los hoteleros; sin embargo, el país necesita —y le urge— inyección y derrama económica. Ya tenemos narcofosas circundando estadios de futbol en Guadalajara, una alta tasa de homicidios dolosos y asaltos en las carreteras y autopistas del país. ¿Qué garantía habrá para el sector hotelero de que no será blanco de extorsiones? Será difícil tapar todo con conciertos masivos y cantantes de moda. La inseguridad tiene sometido al Estado en sus tres órdenes de gobierno, y se desconoce la razón por la cual, lejos de aceptar, corregir y aplicar acciones contundentes y concretas, se opta por negar, necear y desviar la atención. Ya se tuvieron dos llamadas de atención por parte de las selecciones de Alemania y Portugal; ya se clausuró la Copa Mundial de Clavados, y el gobierno insiste en que todo marcha bien y mejor. Ojalá no tengamos tarjeta roja y nos quedemos sin partidos en México, sin turismo y sin derrama económica. |