Lunes 04 de Mayo de 2026

La seguridad es prioridad en la agencia trilateral entre México, Estados Unidos y Canadá.

La Copa del Mundo 2026, que por primera ocasión estará en manos de tres organizadores, coloca a las tres naciones bajo un mismo reto.

Los atentados registrados en las pirámides de Teotihuacán, en México, y en la Cena de Corresponsales Extranjeros, en Washington, DC, así como el atentado de principios de año en el Consulado norteamericano en Toronto, Canadá,

dejan de manifiesto la vulnerabilidad de los tres organizadores, que han decidido establecer un centro conjunto de mando, en el que concentrarán listas de pasajeros aéreos, bases de datos de FIFA, reservaciones de hospedaje vía plataformas o en bases de datos de hoteles de los tres países.

La cooperación en inteligencia, en campo y en espacio aéreo hoy es un tema prioritario para las tres naciones.

Tómelo con atención

México contrajo en 2018 el compromiso de volverse uno de los tres países organizadores de la Copa del Mundo 2026.

En tres ciudades sede, albergará una veintena de partidos, incluida la inauguración del evento en el Estadio Azteca (denominado comercialmente Estadio Banorte), en la Ciudad de México.

En ocho años, poca fue la planeación, y menos aún la ejecución de obras y el diseño de una agenda cultural y social que permitiera reflejar un país en desarrollo y con la experiencia de organizar por tercera ocasión una Copa del Mundo (1970, 1986 y 2026).

Ante esta realidad, las obras están en proceso con un gran rezago.

No hablemos de agenda social o cultural, que a casi un mes aún no se difunde, e incluso se sabe que no está definida al cien por ciento.

Tómelo con interés

Lo mismo son asaltos a mano armada que dejan muerte y violencia, que el asesinato de familias en su domicilio por cobro de piso, o una suegra que ataca por “celos” a su nuera, o amenazas de balaceras o ataques en centros escolares públicos y privados.

En los últimos meses, la violencia y la muerte se han normalizado ante la socialización de los últimos años.

Lamentablemente, esto no sucede solo en nuestro país.

Se trata de un fenómeno universal que pudiera marcar el cierre no solo de un ciclo, sino de una era.