Lunes 05 de Enero de 2026 |
¡Vecinas, vecinos! Ahora sí parece que la voladora ya anda bajando en picada y le tocó al edil de Xicotepec. El gobernador Alejandro Armenta soltó la declaración bomba: auditoría al presidente municipal Carlos Barragán Amador por una calle que costó 4.5 millones y que, según sus cálculos, no debía pasar del millón. La escena fue de antología: gira oficial, tinacos de Pemex, sonrisa protocolaria… y de pronto ¡zas!, “esas obras son caras porque hay contrato, la empresa se lleva mucho dinero y luego viene el moche”. Palabras mayores. El mensaje fue claro: ya no estamos en tiempos de pavimentar como si fuera alfombra persa. Carlos Barragán, sorprendido pero digno, respondió como dicta el manual del político acorralado: “Soy honesto”, “no merecía esas palabras”, “que auditen lo que quieran”, “los precios los valida el gobierno del estado”. Incluso sacó la carta histórica: “Moreno Valle me dijo lo mismo y salí limpio”. Un clásico del género: ya me auditaron antes y aquí sigo. Y ojo, que el alcalde no se achicó. Dijo que esperará las auditorías con gusto, que no tiene miedo, que quiere seguir viviendo en su pueblo y caminar tranquilo por las calles. Todo muy moralmente superior… pero mientras tanto, el video ya circuló, el señalamiento ya se hizo y el mensaje político ya quedó sembrado. Porque aquí el punto no es solo una calle cara en Xicotepec. El punto es que ahora sí, desde el micrófono más alto del estado, se está diciendo en voz alta lo que antes se murmuraba bajito: Que hay presidentes municipales que siguen pavimentando como en los viejos tiempos, con empresa, contrato inflado y sospecha incluida. ¿Va a pasar algo? Esa es la pregunta del millón —o de los 4.5 millones—. Porque pedir auditoría no siempre significa castigo, y todos sabemos que en Puebla muchas veces la voladora baja… pero no siempre pega. A veces solo roza, espanta y se va. Por lo pronto, Carlos Barragán ya está en la mira, Alejandro Armenta ya marcó territorio y los demás ediles seguramente están revisando sus expedientes, sus calles y sus facturas, no vaya a ser que el gobernador vuelva a medir pavimentos con regla en mano. En La Vecindad tomamos asiento y sacamos palomitas. Porque ahora sí parece que la cosa va en serio… pero ya veremos en qué acaba. * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana. Acuérdense que el que se enoja pierde. Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org |