Miércoles 07 de Enero de 2026 |
¡Vecinas, vecinos!
Apenas les contábamos del pendiente incómodo que el Congreso de Puebla trae arrastrando como bolsa de mercado rota -el de la comparecencia de Rosa Isela Sánchez Soya, la titular de Derechos Humanos que en diciembre prefirió mandar un documento y salir por la puerta de atrás-, y ya hay que mencionar otro pendiente de la mesa legislativa… Uno que a varios y a varias les provoca sudor, frío, palpitaciones y repentinas ganas de revisar facturas viejas.
Hablamos, claro, del nuevo auditor o auditora superior del estado.
Pues sí, el Congreso de Puebla ya puso fecha, hora y casi hasta mantel, y es que el 15 de enero se aprobará al nuevo o nueva titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE).
Nada de improvisaciones —dicen—, nada de atrasos —prometen—, aunque el proceso ya se aplazó un mes, como quien dice “no es retraso, es ajuste fino”.
Once aspirantes están en la fila, peinados, planchados y con discurso técnico bajo el brazo. Los días 13 y 14 de enero desfilarán por las entrevistas, media hora cada uno para convencer a las y los diputados de que son capaces, profesionales y, sobre todo, que saben usar la lupa sin temblarles la mano. Porque no nos hagamos, vecinas y vecinos, la ASE no es cualquier oficina, es el lugar donde las cuentas tiemblan, los expedientes reaparecen y más de un exfuncionario empieza a sentir que el pasado no estaba tan bien enterrado.
Siete años durará el encargo, siete. Un sexenio chiquito pero poderoso, como esos vecinos que no hablan mucho pero todo lo ven.
Desde la Jugocopo juran que evaluarán perfiles, no géneros; capacidades, no amistades; técnica, no compadrazgos.
Todo muy institucional, muy pulcro, muy discurso de enero. Ya veremos si la realidad no se atraviesa con botas llenas de lodo político.
Así que mientras Rosa Isela Sánchez sigue en el limbo, esperando si la llaman, la perdonan o la empujan tantito, el verdadero temblor se acerca por el lado de la Auditoría. Porque una comparecencia incomoda, sí, pero una auditoría bien puesta desvela. * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.
Acuérdense que el que se enoja pierde.
Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org |