Miércoles 20 de Mayo de 2026 |
¡Vecinas, vecinos!
Oigan, pues en la vecindad ya nadie sabe si están viendo un partido político o una reunión familiar de domingo donde primero se reparten las tortas y luego las coordinaciones distritales. Porque mientras en Morena andan predicando el evangelio del “no al nepotismo”, en el Partido del Trabajo (PT) parece que aplicaron el clásico “pásale, hermana, todavía hay espacios”. Pues resulta que la senadora y dirigente petista Liz Sánchez presentó con bombo, platillo y discurso de “Puebla en el corazón” a sus coordinadores distritales, y entre ellos apareció su hermana Karen. Así, casual, como quien mete a la prima al grupo de WhatsApp de la tanda.
Te puede interesar: Rumbo al 2027, PT nombra coordinadores de la estrategia "Puebla en el corazón”
Y claro, la explicación fue una joya de la política contemporánea: que ser familiar no le quita el derecho a aspirar. Técnicamente cierto. Nadie dice que no pueda participar.
El detalle, dirían las y los vecinos suspicaces, es que en México ya estamos acostumbrados a que las oportunidades “casualmente” siempre aterricen en la sala de la casa de algún dirigente. Porque mire usted qué curioso, en la 4T llevan meses hablando de acabar con el nepotismo, de no heredar cargos, de evitar cacicazgos familiares y de cerrar el paso a las dinastías políticas, pero apenas alguien encuentra una rendijita en los estatutos, aparece el primo, la hermana, el sobrino, el cuñado y hasta el perro con gafete de coordinador territorial. Y lo mejor vino después.
¿Qué opina Morena sobre el nombramiento de Karen Sánchez?
Morena, con esa elegancia de quien quiere regañar sin pelearse con el aliado, salió a decir que “sería bueno evitar el nepotismo”.
Traducción vecinal: “no nos ayuden compadres”. El diputado Andrés Villegas prácticamente aplicó la de mamá en fiesta infantil: —“En esta casa no hacemos eso, pero cada quien educa a sus hijos como puede”. Porque tampoco podían ponerse muy bravos.
A final de cuentas son aliados electorales. Y en tiempos de coalición, uno aprende a tragarse varias cosas, como las candidaturas incómodas, operadores reciclados y ahora también coordinaciones familiares. Pero el verdadero problema no es que Karen Sánchez aspire, sino el mensaje. Porque la 4T construyó buena parte de su discurso diciendo que los cargos no debían quedarse entre apellidos conocidos, que ya no habría recomendaciones familiares ni política hereditaria.
No te vayas sin leer: PT perfila ir sin Morena en elecciones municipales de Puebla 2027
Y hoy, entre bardas, coordinaciones y destapes, pareciera que algunos entendieron “transformación” como remodelar el árbol genealógico. Eso sí, todos juran que será “la ciudadanía” quien decida. Esa ciudadanía mágica que casualmente siempre termina eligiendo a quien ya trae estructura, promoción, operadores y hasta parentesco con la dirigencia. * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.
Acuérdense que el que se enoja pierde.
Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular. |