En la 4T llevan meses hablando de acabar con el nepotismo, de no heredar cargos, de evitar cacicazgos familiares y de cerrar el paso a las dinastías políticas, pero apenas alguien encuentra una rendijita en los estatutos, aparece el primo, la hermana, el sobrino, el cuñado y hasta el perro con gafete de coordinador territorial