Lunes 25 de Mayo de 2026 |
¡Vecinas, vecinos!
En esta su vecindad de confianza ya quedó más que claro que la administración pública en algunos municipios entró oficialmente a su etapa de “si no hay polémica, no hay gobierno”. Y es que el alcalde de Izúcar de Matamoros, Eliseo Morales, decidió regalarnos una de esas frases que pasan directo al museo del folclor político poblano. Porque justificar un concierto de 2.5 millones de pesos diciendo “¿O me lo robo o se lo regresamos al pueblo?”, es, sin exagerar, una joya del pensamiento administrativo contemporáneo. Nomás faltó que sacara el pizarrón y explicara: “Vean vecinos: opción A, corrupción; opción B, banda sinaloense. Y como somos gente honesta… ¡que suenen Los Alameños de la Sierra!”.
Te puede interesar: Alcalde de Izúcar defiende contratación de Los Alameños de la Sierra por 2.5 mdp
Uno entiende que las ferias patronales generan derrama económica, ambiente familiar e identidad regional. Nadie está diciendo que todo recurso público deba gastarse únicamente en banquetas grises y tubos de drenaje. Pero caray, quizá la comparación con “robarse el dinero” no era precisamente la mejor estrategia de comunicación política. Porque además la frase deja un pequeño detalle inquietante: ¿desde cuándo la vara moral quedó en “mínimo no me lo estoy robando”?
En la vecindad, las y los vecinos canijos ya lo resumieron perfecto: “Antes prometían administrar bien. Ahora celebran no llevarse la caja fuerte”. ¿Qué más dijo el alcalde de Izúcar de Matamoros, Eliseo Morales?Y ojo, que el alcalde no se quedó ahí. También aseguró que el próximo presidente municipal probablemente ya no dará continuidad a sus proyectos. O sea que, además del concierto, ya arrancó el clásico discurso de mártir incomprendido: “Todo esto que hago por ustedes nadie más lo hará”. Prácticamente habló como vocalista en despedida de gira: “Gracias Izúcar, ustedes son el mejor público del mundo”. Mientras tanto, la ciudadanía sigue esperando que alguien explique ¿de dónde salen exactamente esos 2.5 millones?, ¿qué partida los financia?, ¿cuál fue el criterio?, ¿hubo licitación?, ¿había otras prioridades?
¡Pero no hombre!
Aquí el debate ya se volvió emocional: “¿Qué quieren? ¿Que se lo robe o que haya concierto?”
Como si las únicas dos posibilidades del servicio público fueran peculado o palenque. Y cuidado, porque políticamente esas frases cuestan. Más todavía en tiempos donde Morena trae a varios funcionarios bajo observación por temas de austeridad y excesos. Porque, aunque Eliseo Morales llegó por otra coalición, en la percepción ciudadana ya todos los partidos empiezan a mezclarse en la misma licuadora del “a ver quién da la siguiente pena ajena”. Y mientras suenan Los Alameños de la Sierra, en la vecindad alguien seguramente levantará la botella y brindará: “Salud por la transparencia, ahora en versión grupera”.
No te vayas sin leer: “En 2027 hay de dos, los que quieren que el narco gobierne o los que queremos paz y tranquilidad”: Genoveva Huerta * Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.
Acuérdense que el que se enoja pierde.
Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org |