Martes 21 de Julio de 2026

¡Vecinas, vecinos!

 

¡Sálvense quién pueda!

 

La cultura en Puebla no anda en muletas: anda en silla de ruedas, cuesta abajo y sin frenos.

Si ayer nos echábamos las manos a la cabeza con la llegada de María Fernanda Cruz Domínguez como titular de Museos Puebla —quien tiene la misma experiencia museística que esta humilde servidora en astronáutica—, agárrense bien, porque la comedia de equivocaciones apenas empieza.

Resulta que en los pasillos de la burocracia cultural ya suena con fuerza el nombre de Kenia Martínez Ortega, mejor conocida en el bajo mundo de la grilla como La Mixteca”, para hacerse cargo nada más y nada menos que del Complejo Museístico de La Constancia Mexicana

 

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¿Qué currículum tiene Kenia Martínez Ortega?

Exdelegada de Desarrollo Rural en Acatlán, donde seguro aprendió muchísimo sobre conservación de títeres del siglo XIX.

Logística en el Congreso de Puebla en la era barbosista y experta en declinar candidaturas.

De sus estudios o profesión, ¡ni pío! Un misterio más grande que la ubicación de las piezas perdidas del Barroco.

Por si a alguien se le olvidó —o de plano no le importa—, La Constancia no es un comité municipal del partido para ir a improvisar.

Estamos hablando de un complejo que resguarda joyas históricas:

  • Títeres históricos: La mismísima colección del INBAL con obras de Rosete Aranda, Rosetta Aranda Espinal y Lola Cueto. Todas son piezas delicadísimas que requieren especialistas en restauración, no operadores políticos.
  • Música y sonido: El acervo audiovisual de la Fonoteca y Fototeca más importante del estado, con cabina profesional incluida, además de la colección instrumental del Museo de la Música Mexicana.
  • Tecnología en el abandono: Las instalaciones de lo que fue la Casa de la Música de Viena.

 

Pero bueno, ¿qué puede salir mal? Total, si Volkswagen ya prefirió llevarse su colección del Museo del Automóvil por pura falta de seriedad, dejando las salas más vacías que los discursos de campaña.

¿Qué más da si los títeres terminan agusanados o los archivos sonoros arruinados en la próxima inundación?

Porque recordemos que La Constancia tiene el “pequeño detalle” de haberse sumido en el agua dos veces.

 

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No se trata de denostar por el puro gusto del chisme, vecinas y vecinos. Pero zapatero a tus zapatos. Poner a perfiles sin experiencia a administrar el patrimonio cultural del estado es negligencia patrimonial.

A este paso, más tardan en nombrar a “La Mixteca” que en tener que inaugurar una nueva sala permanente en La Constancia: el Museo de la Incompetencia Burocrática.

 

¡Qué finura!