Jueves 03 de Septiembre de 2026

¡Pues órale con Movimiento Ciudadano!

 

Los fosfo, fosfo andan en modo “pásele, aquí caben todos”, y ya no sabemos si están construyendo una candidatura para 2027 o armando un verdadero Transformer político con piezas de aquí, de allá y de acullá.

Una cosa es sumar perfiles y otra muy distinta es anunciar con bombo y platillo la incorporación de Tony Gali Fayad.

 

Más de uno quedó boquiabierto, levantó la ceja y, por supuesto, comenzó a tejer teorías.

Que si es una jugada maestra de los naranjas.

Que si es una intentona para mantenerse presentes en la vida política poblana.

Que si es un cierre de pinzas desde las alturas para ponerle un estate quieto a más de un adelantado dentro de Morena.

Que si es una forma muy elegante de decirle a alguno que anda corriendo demasiado: “espérate tantito, todavía no empieza la carrera”.

 

¡En fin!

 

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En política poblana nunca faltan las teorías y, mucho menos, los enterados de café que aseguran saber exactamente qué se está cocinando.

Lo cierto es que Movimiento Ciudadano entendió que para 2027 no basta con ponerse los tenis naranjas y sonreír para la foto, sino que hay que tener estructura, nombres, relaciones, territorio y, sobre todo, capacidad para hacer ruido.

Porque con Tony Gali no solamente llega un exgobernador, llega un apellido conocido, una red de relaciones políticas, operadores y una estructura morenovallista que, guste o no, todavía tiene peso en Puebla.

Y mientras tanto, Fedrha Suriano parece jugar a la chica superpoderosa de la política poblana: toma un poquito de aquí, otro poquito de allá, agrega unas gotas de naranja y ¡pum!, a ver qué sale.

 

La pregunta, claro, es para qué.

 

Porque una tercera fuerza puede competir para ganar, pero también puede competir para quitar votos, dividir estructuras y hacerle la vida imposible a quien ocupa el segundo lugar.

Y aquí es donde empiezan las cuentas alegres, porque si Morena llega a 2027 como la fuerza a vencer, ¿a quién le conviene que el voto opositor se reparta entre PAN, PRI, MC y cualquier otra alternativa que aparezca en la boleta?

 

Pues hagan ustedes las matemáticas.

La política poblana tiene memoria. Y también tiene mañas.

 

Una tercera fuerza con nombres conocidos, estructura y capacidad de operación puede convertirse en una verdadera opción electoral. Pero también puede funcionar como esa piedrita en el zapato que no te deja correr a gusto.

Y mientras el PAN intenta resolver qué quiere ser de grande, Movimiento Ciudadano anda recogiendo piezas del viejo tablero para construir el suyo.

 

Primero unos, luego otros.

 

Un expriista por aquí, un panista por allá, algún morenista que ya no encontró acomodo, un apellido conocido y, de pronto, ¡zas!:

Transformer naranja listo para la batalla.

 

¿Van por la gubernatura?

¿Van por las alcaldías?

¿Van por Puebla capital?

¿Van por crecer como tercera fuerza?

¿O van por meterle el pie a más de uno?

 

¡Ay, no sabemos!

 

Pero de que los fosfo, fosfo ya están moviendo fichas, eso sí.

Y si alguien pensaba que Movimiento Ciudadano iba a llegar a 2027 nomás a tomarse la foto y cantar aquello de “lo nuevo”, pues parece que no.

Lo nuevo, dicen, también puede armarse con piezas bastante conocidas.

Y ahí está Tony Gali para recordárnoslo.

 

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Ahora falta ver si el Transformer naranja realmente va a caminar o si, como tantos artefactos políticos, termina haciendo mucho ruido, echando luces y quedándose sin batería justo cuando empiece la elección.

Porque en Puebla, queridas vecinas y vecinos, una cosa es sumar figuras y otra muy distinta es sumar votos.

 

Nananá.

*

Vecinas, vecinos, nos leemos mañana.

 

 

 

 

Acuérdense que el que se enoja pierde.

 

 

 

 

Les dejo mi correo por si quieren chismear más a gusto: lavecindad@elpopular.org