Peinados alborotados, ropa color neón, accesorios grandes y plastificados y tenis a lo Marty McFly inundaron las redes sociales con el trend “cómo te verías en los 80”, con imágenes generadas con inteligencia artificial. Los usuarios de redes sociales invadieron el feed con las nostálgicas imágenes de la época y rememoraron la música, la moda e incluso algunos chistes políticos en comparativa con aquella década. Pero más allá de la nostalgia por la moda y la música, la década de los 80 aún no contaba con avances ni con una conversación pública consolidada en torno a temas como los derechos igualitarios y de las personas de la diversidad sexual, el medio ambiente, la igualdad entre hombres y mujeres e incluso la privacidad de nuestra información personal, varios de los cuales son relativamente recientes.
En la década de los 80, el marco legal y de derechos humanos en buena parte del mundo, incluyendo España y América Latina, era muy diferente al actual. No existían leyes sobre matrimonio igualitario, protección de datos digitales, identidad de género ni delitos cibernéticos como las conocemos hoy. Además, la protección contra la violencia de género y los derechos laborales de las mujeres eran sumamente limitados o inexistentes en distintos países. En materia de derechos civiles y diversidad, por ejemplo, las parejas del mismo sexo no tenían derecho a casarse ni a adoptar conjuntamente. En muchos países, la homosexualidad dejó de ser considerada un delito apenas en esa década, mientras que en otros continuaba existiendo persecución o una fuerte estigmatización. Durante los años 80, las parejas del mismo sexo aún enfrentaban importantes restricciones legales y sociales en distintos países. Tampoco existían las actuales leyes de identidad de género. Las personas trans no contaban con normativas que permitieran modificar de manera sencilla su nombre y sexo legal en los documentos de identidad y, donde posteriormente se establecieron procedimientos, durante años algunos estuvieron condicionados a requisitos médicos o quirúrgicos.
El derecho al divorcio también era reciente o todavía no existía en algunos países. En España se legalizó en 1981, mientras que en distintos países de América Latina el reconocimiento legal llegó décadas después. En Chile, por ejemplo, el divorcio no fue legalizado sino hasta 2004. El derecho al divorcio todavía era una conquista reciente en algunos países durante la década de los 80. En cuanto a la tecnología y la era digital, la diferencia es todavía mayor. Al no existir una internet pública como la actual, tampoco había leyes específicas para proteger la privacidad digital, ni regulaciones sobre cookies, derecho al olvido o manejo de información personal en plataformas digitales. Tampoco estaban tipificados los delitos informáticos que hoy forman parte de las legislaciones, como el hackeo, el robo de identidad digital, el ciberacoso o la distribución de virus informáticos. Incluso las leyes de propiedad intelectual no contemplaban fenómenos que hoy son cotidianos, como la música en formato MP3, el streaming o la descarga de archivos por internet.
En materia de igualdad de género y protección de las mujeres, el maltrato psicológico o físico dentro de una pareja solía considerarse un asunto privado o familiar. Las leyes integrales contra la violencia de género, las órdenes de alejamiento modernas y los juzgados especializados son desarrollos posteriores. Tampoco existían en muchos países normas específicas para sancionar el acoso sexual en el trabajo. Conductas que actualmente pueden constituir faltas o delitos eran normalizadas, minimizadas o simplemente no tenían una respuesta legal específica. Las licencias de paternidad también eran muy distintas. El cuidado de los hijos recaía casi exclusivamente en la madre y los padres apenas tenían uno o dos días libres por el nacimiento de un hijo en algunos países. Te puede interesar: Revive la nostalgia de los años 90 con fotos de anuario AI El medio ambiente también representa una diferencia importante. Aunque en los años 80 ya existían normas de conservación y comenzaba a crecer la preocupación ambiental, no había leyes ni políticas climáticas como las actuales, destinadas a obligar a empresas y gobiernos a reducir emisiones o regular su impacto ambiental. Y había una diferencia que hoy puede resultar difícil de imaginar: fumar era permitido en muchos espacios públicos y cerrados. Durante los años 80 todavía era común fumar en aviones, oficinas, hospitales, restaurantes e incluso otros espacios donde actualmente existen restricciones. ¿Cuál era la situación económica en México en los 80?En México, los años 80 estuvieron marcados por tres presidentes. José López Portillo gobernó hasta el 30 de noviembre de 1982; Miguel de la Madrid Hurtado, de 1982 a 1988; y Carlos Salinas de Gortari asumió el 1 de diciembre de 1988. El PRI conservaba la Presidencia y una amplia hegemonía política, mientras el PAN era la principal oposición electoral. También existían fuerzas como el PPS, PARM, PDM, PSUM, PST y PRT; al final de la década, en 1989, nació el PRD. La elección presidencial de 1988, disputada principalmente entre Salinas, Manuel J. Clouthier y Cuauhtémoc Cárdenas, quedó marcada por la polémica alrededor de la caída del sistema de cómputo electoral y se convirtió en uno de los episodios políticos más recordados de aquellos años.
Pero si algo caracterizó a la década fue la crisis económica. México llegó a 1982 con una elevada deuda externa, fuga de capitales y una fuerte devaluación. En agosto de aquel año, el dólar pasó en pocos días de alrededor de 49 pesos a más de 120 pesos de entonces, en medio de la incertidumbre financiera. Seis años después, en 1988, el tipo de cambio controlado se estabilizó en 2 mil 281 pesos por dólar y el libre bancario alrededor de 2 mil 330 pesos. Eran los llamados pesos “viejos”: en 1993 se eliminaron tres ceros a la moneda, por lo que mil pesos de aquella época equivalieron posteriormente a un peso de la nueva unidad monetaria. La inflación llegó a niveles extraordinarios: en 1987 alcanzó 159.2% anual, por lo que los precios podían modificarse varias veces en periodos muy cortos. La transformación se veía en la vida cotidiana. De acuerdo con series de INEGI, la gasolina Nova costaba alrededor de 3 pesos de entonces por litro en 1980 y ya alcanzaba 85 pesos en 1985; la gasolina de mayor octanaje pasó de aproximadamente 7 a 105 pesos en ese mismo periodo. A finales de 1985, el gobierno todavía fijaba precios máximos para alimentos básicos: en la zona económica que incluía el área metropolitana de Puebla, el kilo de tortilla tenía un precio máximo de 45 pesos, mientras un kilo de harina de maíz nixtamalizado empacada se vendía hasta en 129 pesos. La crisis derivó en decisiones históricas como la nacionalización de la banca en septiembre de 1982, el control de cambios, el ingreso de México al GATT en 1986 y el Pacto de Solidaridad Económica de 1987, con el que el gobierno buscó contener precios, salarios e inflación. ¿Quién gobernaba Puebla en los 80?Puebla también atravesó tres gobiernos estatales durante la década. Alfredo Toxqui Fernández de Lara, gobernador desde 1975, permaneció en el cargo hasta 1981; después llegó Guillermo Jiménez Morales, quien gobernó de 1981 a 1987, y posteriormente Mariano Piña Olaya, de 1987 a 1993. Todos llegaron bajo las siglas del PRI. En Puebla capital, la década comenzó con Miguel Quirós Pérez, cuyo periodo terminó en 1981; posteriormente fueron presidentes municipales Victoriano Álvarez García, de 1981 a 1984; Jorge Murad Macluf, de 1984 a 1986; Amado Camarillo Sánchez, quien asumió de manera interina entre 1986 y 1987 tras la muerte de Murad; y Guillermo Pacheco Pulido, de 1987 a 1990.
La Puebla que hoy conocemos también comenzó a tomar forma con obras e instituciones surgidas o transformadas durante esos años. El Planetario de Puebla Germán Martínez Hidalgo abrió el 15 de febrero de 1985; en 1986 nació el Parque Ecológico Revolución Mexicana sobre los terrenos que habían ocupado instalaciones de aviación militar; y el Estadio Cuauhtémoc fue ampliado para recibir por segunda ocasión partidos de una Copa del Mundo durante México 1986. En 1987, además, el Centro Histórico de Puebla fue inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, un reconocimiento que marcaría la política de conservación y promoción turística de la ciudad en las décadas posteriores. Un año después, el 5 de mayo de 1988, ocurrieron dos inauguraciones que todavía forman parte del paisaje poblano: abrió sus puertas el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos y fue inaugurada la Central de Autobuses de Puebla, la CAPU, cuya construcción había comenzado en 1983. La terminal concentró en un solo punto buena parte de los servicios que antes operaban desde distintas zonas del Centro Histórico e inició con 28 empresas de autotransporte y un flujo estimado de 50 mil pasajeros.
En la BUAP, Luis Rivera Terrazas fue rector hasta 1981; Alfonso Vélez Pliego, de 1981 a 1987; Samuel Malpica Uribe, de 1987 a 1989; y Eduardo Jean Pandal, desde 1989. Durante esa misma década se creó el Archivo Histórico Universitario, en 1984, y el 2 de abril de 1987 el Congreso del Estado otorgó a la Universidad Autónoma de Puebla el título de Benemérita, dando origen al nombre con el que actualmente se conoce a la institución.
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