VARIELALIA

Miguel Campos Ramos  Tres años del Complejo Cultural Universitario  Hace poco más de tres años, durante la inauguración de la que sería la última Feria Universitaria del Libro organizada por la BUAP en el tercer patio del edificio Carolino, el rector, Enrique Agüera Ibáñez, sentenció con franqueza al ver las carencias de la misma: “Esto no me gusta. El próximo año vamos a hacer una gran feria del libro en el Complejo Cultural Universitario”. Meses después se inauguraría ese complejo cultural, que está cumpliendo tres años y que ha contribuido a ampliar la cobertura cultural en beneficio no sólo de los universitarios sino de los poblanos en general. Y en efecto, se realizó la nueva Feria Universitaria del Libro, con más editoriales invitadas, muchas actividades paralelas (conferencias, presentaciones de libros, etc.) y mayor afluencia de público. Y claro, la que le siguió a ésa fue aún mejor. Todavía hay pendientes en este sentido, pues el ideal es que la BUAP encabece una gran feria del libro en el estado de Puebla, que demuestre por qué nuestra ciudad es la capital de la educación al tener decenas de instituciones de nivel superior. Esto, claro, será posible en la medida que el número de lectores crezca. En tal caso es un tema que abordaré en otra ocasión. Por ahora, el tema es el Complejo Cultural. Decía que ha contribuido a incrementar la cobertura en los servicios culturales, y sin duda lo seguirá haciendo. Su auditorio ha servido para la presentación de destacados cantantes, y su teatro ha abierto el escenario a la presentación de una diversidad de grupos de histriones, locales y nacionales. Posee una excelente librería, cómoda, funcional y bien surtida, y los espacios abiertos son ideales para sentarse a leer. Posee además salas pictóricas excelentes. Además, cuenta con salones audiovisuales como para la presentación de ponencias o conferencias que requieran de aditamentos electrónicos. No en balde este complejo ha permitido la realización frecuente de congresos y coloquios, así como de festivales culturales. Como complemento, posee espacios para el esparcimiento, donde además de disfrutar café o comidas, se puede escuchar muy buena música. El acceso es muy fácil, pues hay buen servicio de trasporte público, y para quien vaya en vehículo propio, lo pueda hacer sin problema por la vía Atlixcáyotl y aprovechar los amplios y gratuitos estacionamientos. Este espacio se ha convertido en un punto de referencia y en un orgullo para quienes habitamos la ciudad de Puebla. Ha trascendido incluso su fama, pues a él han venido artistas e intelectuales de distintas partes del país e incluso del mundo, y la verdad es que la imagen que se llevan es sumamente positiva. El compromiso que hizo el rector en aquella última feria del libro en el Carolino, la cumplió, y hoy este complejo es cada vez más visitado y utilizado. Queda sacarle provecho, y para ellos sus diferentes escuelas y colegios deben de organizar a los alumnos para que lo aprovechen. Insisto, un buen tema es el de la lectura, impulsándolo en cada unidad académica, con miras a esa gran feria del libro pendiente que la BUAP tiene el deber ético de encabezar para todos los poblanos. miguel@dicionesmagno.com, www.edicionesmagno.com, twitter: @miguelcamposram, blog: www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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