VARIELALIA

MIGUEL CAMPOS RAMOS  Redes sociales y ortografía En mi libro El poder de la palabra (Ed. Trillas) hay un artículo que titulé “Desconfíe de quien no usa bien el idioma”. En dicho artículo explico que, aunque no existen leyes punitivas, es decir, que impliquen un castigo contra quienes usan incorrectamente el idioma, generalmente se desconfía de ellos y eso acaba generando una especie de pérdida de su imagen y de su credibilidad y por tanto afectándolos socialmente. Así, hemos visto cómo ese desdén o desconocimiento de las normas gramaticales, ha desprestigiado a más de un político. Le sucedió a Andrés Manuel López Obrador cuando insistía en decir “dijistes”, porque “así hablaba él”, decía soberbio, aunque le decían que lo correcto era “dijiste”. Incluso llegó a comentarse que eso influyó en el ánimo de sus seguidores, sobre todo universitarios, quienes le empezaron perder respeto. Le sucedió también a Vicente Fox cuando decía tonterías como “ambos cuatro” (lo dijo ante periodistas en una rueda de prensa durante una “cumbre”). Le sucedió al presidente Felipe Calderón cuando dijo que había ganado “haiga sido como haiga sido” (pese a que después se comentó que había sido en broma). Le sucedió, en fin, a Sigoléne Royal, la oponente del actual primer mandatario francés Nicolás Sarcozy, cuando estando en la Muralla China dijo, ante periodistas que la acompañaban, que se había llenado de “bravitud”, pese a que la palabra no existe en francés pues es “bravure”, equivalente a “bravura” en español. Esto generó desconfianza entre los universitarios y estudiantes en general que la seguían, y su popularidad dio un vuelco al día siguiente de que la nota se divulgó en la prensa y en las redes sociales. ¿Resultado de su error? Perdió la presidencia. Pues bien, este mismo fenómeno se ha empezado a dar en las redes sociales. Recientemente se publicó un reportaje amplísimo en un diario español acerca del tema, donde se afirma en síntesis: “Si te quedas sin argumentos, métete con su ortografía”. La frase se refiere al hecho de que al discutir en los foros de Internet (sea en blogs, en comentarios a notas o columnas de prensa, etc.), cuando no se tiene elementos para debatir y rebatir, hay que atacar al periodista o a los comentaristas, criticando su ortografía. Y es que por lo general, sobre todo entre quienes hacen comentarios, es pésima. Y aunque se ha tornado una moda, y muchos hasta lo hacen adrede siguiendo la idea de que así se debe escribir en las redes sociales (“es odiozo que digas esas orrendas idioteces”, en vez de “es odioso que digas esas horrendas idioteces”; o bien “ok x t kmentari” en lugar de “bien por tu comentario”), la realidad es que se está gestando un movimiento que exige escribir lo más apegado a la norma gramatical que se pueda. No hacerlo ha causado que se margine en los foros a quien así redacta, o a que simplemente desconfíen de quien firma y por tanto sus argumentos en pro o en contra de un tema desmerezcan. Por la salud del idioma, bien por este movimiento. miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog: www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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