VARIELALIA

Miguel Campos Ramos El ser humano, depredador por excelencia Ver nuevamente la célebre película Cuando el destino nos alcance (que en inglés se llamó Soylent green por alusión al alimento del futuro hecho a base de “galletitas verdes de cadáver” debido a que ya no había de dónde hacer alimentos) me obligó a hacer la presente reflexión. En efecto, embolatados en temas política, narcotráfico, corrupción, enriquecimientos inexplicables y otras lacras por el estilo, nos estamos olvidando del terrible daño que por explotación indiscriminada de los recursos naturales le estamos infligiendo a nuestro planeta, y en nuestro caso, a México. Ya se dio en la zona norte del país la primera llamada (como en el teatro), con el problema de la sequía; ya se dio en el Distrito federal, con el asunto del racionamiento del agua potable… ¿Qué esperamos? ¿Que llegue una época como la planteada en la película referida, cuando seamos tantos que ya no tengamos qué comer y haya que alimentarnos de nosotros mismos, es decir, de cadáveres convertidos en galletas? Por cierto, dicha película parece haber sido filmada ayer, pues se adelantó a su tiempo al haber pronosticado hace tres décadas, para la década del año 2020, un crecimiento poblacional desmesurado y hambrunas terribles, con escenarios donde un bistec de carne de vaca es más raro que un diamante como el “corazón del mar” de la película Titánic… De aquí la gran importancia de buscar un equilibro con la naturaleza. Ayer se publicó en este diario una nota referente a la utilización de productos de deshecho para manufacturar otros. Qué bueno que haya personas que se ocupen del reciclado de los desechos, que por cierto ya no se llaman basura. Y como el reciclado, es decir, el aprovechamiento de materiales que antes iban a parar a la basura, está de moda un tema que quizá sea más trascendente: el “preciclado”. Éste, auténtico neologismo, consiste en utilizar el menor número de productos a fin de que ni siquiera haya necesidad de reciclarlos. Es decir, el “preciclado” estriba en consumir menos. En reaccionar como, según el anecdotario, reaccionó el filósofo Diógenes al haber sido llevado a una especie de exposición o exhibición de productos de aquella época. Su rostro mostró asombro, por lo cual su interlocutor le preguntó a qué se debía tal expresión, y él repuso algo como lo siguiente. “Porque mirando todo esto, me doy cuenta del número de cosas que no necesito”. Dicen los estudiosos del reino animal, que el hombre es el animal depredador por excelencia. Sin duda: basta ver lo que hemos hecho con el planeta y con nuestros congéneres con tal de que unos vivamos mejor que otros. Ahora que está en efervescencia la política, estos temas debes de ser tomados en cuenta, pues el destino nos puede alcanzar más pronto de lo que nos imaginamos. Recordemos la máxima política atribuida a Churchill: “Un político piensa en su generación; un estadista, en las próximas generaciones”. Ojalá que quien va a gobernar el país a partir de 2012 sea un estadista. miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog: www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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