Anecdotario del Oscar

  • Momentos graciosos, embarazosos y de tensión no faltaron en la 84 edición de los premios
 Agencias LOS ÁNGELES, EU.- La noche del domingo era una de las más esperadas del año por la 84 gala de los Premios Oscar, la cual estuvo marcada por varias acciones que llamaron la atención en la alfombra roja del Teatro Kodak. El oso Sacha Baron Cohen desafió a la Academia de Hollywood e hizo caso omiso a sus advertencias en contra de asistir a la gala vestido como el General Alardeen, el dictador que interpreta en su próxima película. El actor y director acudió acompañado por dos atractivas jóvenes llevando en sus manos una urna que contenía unas falsas cenizas del difunto líder de Corea del Norte. El objetivo de este irreverente actor era "rendir homenaje" a Kim Jong-ily esparció las cenizas por la glamourosa alfombra roja. El exhibicionismo Lo protagonizó Jennifer López, que tuvo la mala suerte de enseñar pezón, que ya tiene cuenta propia en Twitter. La cantante hizo un cómico momento cuando salió, junto a Cameron Díaz, a entregar una de las estatuillas de espaldas al público. Si no teníamos suficiente con el número musical de Emma Stone o el monólogo de Christopher Plummer con su recién estrenado Oscar, los Muppets hicieron lo suyo con el protagonismo en el escenario del Teatro Kodak. La cerdita Peggy junto a otros compañeros de fieltro interpretaron un número del famoso Cirque du Soleil, no sabemos cómo pero arrancaron aplausos. El alejado Hubo tantos ausentes que al entregar el premio al Mejor Guión Original, que fue para Woody Allen, no hubo quién fuera a recogerlo. También muy triste fue el homenaje a los difuntos del cine, tanto como su puesta en escena, con errores de sonido y bastante floja. Hubo también momentos desconcertantes, como la presentación de Crystal sobre Meryl Streep, que consiguió dejar a los espectadores con la boca abierta, o la aparición de Ferrelly Galifianiakisa, literalmente, bombo y platillo.
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