VARIELALIA

Miguel Campos Ramos El poder de las palabras Las palabras son muy poderosas. No en balde uno de mis libros, que recomiendo mucho, se llama El poder de la palabra (Ed. Trillas). Por eso hay que tener mucho cuidado con su uso. Hay un proverbio que dice: “Que tu boca no se adelante a tu pensamiento”. Por eso es tan delicado el empleo sin más de palabras ofensivas o discriminatorias. Desde quien le dice “señorita” a un varón, hasta quien afirma que estudió en determinada universidad pero nadie es perfecto. Quienes nos hemos equivocado así, lo hemos pagado caro. Además, tengamos siempre presentes las palabras del revolucionario francés Jean Paul Marat: “Las revoluciones empiezan por la palabra y terminan por la espada”. “Así se escoge a los ciudadanos”, no “Así se escogen a los ciudadanos” Para no variar, he aquí otra aberración lingüística del IFE, ahora un spot que al explicar cómo se escoge a los ciudadanos que son insaculados, usa la frase: “Así se escogen a los ciudadanos”. Esto es erróneo, pues cuando se emplea el pronombre “se”, la oración resultante es pasiva, y el sujeto se sobreentiende. Pero la preposición “a” después del verbo se emplea sólo si éste va en singular. Si va en plural, no se emplea dicha preposición. Por eso el spot debe decir: “Así se escoge a los ciudadanos”; o bien; “Así se escogen los ciudadanos”; pero no: “Así se escogen a los ciudadanos”. ¿Mezo o Mezco? No pocas personas conjugan el verbo “mecer” en la primera persona del Presente de modo Indicativo como “mezco”, quizá llevados por la analogía con “nacer”, pues en su caso sí se dice “Nazco”. Pero lo correcto es “Yo mezo”. Es verbo regular. En pretérito es: Yo mecí, Tú meciste… En futuro: Yo meceré, Tú mecerás… El único cambio es el de la “z” por “c” en la flexión mencionada del modo Indicativo, y también en el modo Subjuntivo: Yo meza, Tú mezas, Él meza… Por cierto, “mecer” se deriva de la raíz latina “miscere”, que significa “mezclar”. Por eso “mecer” es “mover”, pues es lo que se hace al mezclar algo. Infoxicación Se llama “acrónimo” a una palabra que se forma a partir de dos o más palabras y que no necesariamente toma las raíces. Por ejemplo la palabra “juguetón”, formada por la raíz “jugue”, de “juguete”, y “ton”, sufijo de “maratón”. Si bien lo recomendable es formar palabras compuestas uniendo las raíces de otras, la variante de raíz con sufijos no es incorrecta. Pues bien, ya se está empleando un neologismo, “infoxicación”, formado por “info”, raíz de “información”, y el sufijo “xicación”, tomado de la palabra ”intoxicación”. Alude al exceso de información, especialmente la que circula por las redes sociales. Habrá que ir acostumbrándose a esta nueva palabra. Dinero contante y sonante La frase para decir que se tiene dinero en efectivo, es “dinero contante y sonante”, no “dinero constante y sonante”. Es “contante” porque se tiene físicamente, se puede contar, pues se tiene en efectivo. Y es “sonante” por alusión a la época en que no había billetes sino sólo monedas, pero alude al fin de cuentas a dinero en efectivo. No pocas personas dicen “constante”, pero la frase corrientes es la otra, “contante y sonante”. miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog: www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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