VARIELALIA

Miguel Campos Ramos ¿Hay algo más que nos quiera compartir? Un spot del IFE propone escuchar las propuestas de los candidatos, pero cierra con la siguiente pregunta: “¿Hay algo más que nos quiera compartir?” La pregunta está mal planteada. Debe ser: “¿Hay algo más que nos quiera decir?” Se usa “compartir” cuando se quiere establecer cierta ironía, y sobre todo cuando alguien nos comparte información o algunos datos, y nos los puede dar completos o parciales. Si son parciales, se le pregunta si hay algo más que nos quiera compartir. Pero si sólo se trata de afirmaciones, lo correcto es: “¿Hay algo más que nos quiera decir?”, como en el caso del spot aludido. Calcomanía, no Calcamonía Cuidado con esta expresión que el jueves 5 de este mes se le oyó en una entrevista radiofónica nacional al secretario federal de la SEDESOL, Heriberto Félix, al referir que estaban repartiendo “calcamonías” para informar acerca de la sequía en el norte del país. Lo correcto es “calcomanía”, derivada de las palabras “calcar”, es decir, reproducir algo mediante presión, y “manía”, esto es, “locura”. Es como decir “sipnosis”, en vez de “sinopsis”. A este fenómeno gramatical de cambiar la ubicación de ciertos sonidos se le denomina “metátesis”, y es un disparate. Itinerario, no Intinerario En efecto, pues se deriva del latín “iter”, no de “ínter”. Y en latín, “iter” significa “camino”. Por eso “itinerario” se refiere a la descripción de un recorrido o una ruta a lo largo de un camino. Por lo mismo, a lo que se desplaza o a quien se mueve se le denomina “itinerante”, no “intinerante”, como una exposición pictórica, o como una compañía de teatro que recorre los pueblos. Recordemos: “itinerario”, no “intinerario”. Igual que “itinerante”, no “intinerante”. Cotidianidad, no Cotidianeidad No falta quien dice “cotidianeidad”, quizá pensando que esta forma es no sólo correcta, sino elegante. Pero lo correcto es simplemente “cotidianidad”, pues se deriva de “cotidiano”, no de “cotidiáneo”, palabra ésta que además no existe. Sólo se emplea la terminación “eidad” cuando en la palabra antecedente hay el sonido “e”, como en “contemporáneo”, que forma “contemporaneidad”, no “contemporanidad. Por cierto, recordemos que “cotidiano” se deriva de raíces latinas y significa “cada día del año”, del latín “quoti die annus”. Espontaneidad, no Espontaniedad En efecto, pues se deriva de “espontáneo”. Por eso, al derivarse se debe conservar la “e”. Por eso es un disparate decir “espontaniedad”, pues el antecedente no es “espontanio”. Por esto mismo tampoco es correcto “espontanidad”. Recordemos: lo correcto es “espontaneidad” por derivarse de “espontáneo”, donde el sufijo “eidad” se forma a partir de la segunda “e”. Cabe aclarar además que se escribe con “s”, no con “x”, pues no falta quien dice “expontáneo”. Por cierto, “espontáneo” califica a quien actúa por impulso, decisión propia o de manera voluntaria, sin que nadie lo presione o lo empuje. miguel@dicionesmagno.com www.edicionesmagno.com twitter: @miguelcamposram blog:www.elpanoptico.bligoo.com.mx
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