Martes 30 Octubre 2012
Francisco Toledo no sólo ha llevado esta temática a sus grabados, también a otros soportes y su obra inspiró el cuento La muerte pies ligeros Los gestos de la muerte, Iguana del más allá, La muerte calabacera y La muerte bufona, son sólo algunas de las piezas que Francisco Toledo ha creado en torno a esta temática. En cada obra se ve cómo la muerte convive con los animales que han caracterizado la obra del artista juchiteco. Toledo dijo no recordar cuándo fue que inició a pintar a la muerte, “pero en los antecedentes del arte mexicano se nota el interés que los artistas han tenido por ésta; José Guadalupe Posada fue uno de los que hacía mucha obra sobre calaveras, creo que de ahí viene mi inquietud y fue una cosa aprendida”. Entre risas, el artista preguntó, “¿cree que la pinto porque le temo a la muerte?” el mismo se respondió y dijo que ésta ha estado en su obra, porque en sí, está presente en todas las tradiciones y se habla de ella.   La muerte en cuento Además, la obra del fundador del IAGO, inspiró a la poeta Natalia Toledo a escribir el cuento La muerte pies ligeros, libro que actualmente se encuentra agotado y del que está por salir una reedición. La muerte pies ligeros narra a manera de leyenda la historia del origen de la Muerte en la Tierra; el cuento incluye los grabados que hizo Francisco Toledo sobre la muerte brincando el mecate con distintos animales, todos ellos de la región del Istmo de Tehuantepec. Natalia Toledo hizo una recreación del juego infantil de saltar la cuerda, el salto lo hacen los animales propios de las pinturas de Francisco, en éste saltan el conejo, la iguana, el sapo, el chango, el coyote, el lagarto y el chapulín. El cuento original lo escribió en zapoteco. El entrevistado recordó que cuando los juchitecos leyeron La muerte pies ligeros, “dijeron por qué dice que los inmortales son los chapulines, si en realidad los inmortales son las iguanas”. El artista dijo no ser muy sentimental en cuanto a los muertos, sin embargo, comentó tener una sola foto de su abuelo Gil y le pone un pequeño y sencillo altar, en la fiesta de Todos Santos. La obra de Toledo se puede ver en distintos soportes, es así como una gráfica de la muerte caminando viste una botella de mezcal, y también se puede ver a ésta en las peinetas que el artista ha realizado en el Centro de las Artes de San Agustín y en un sinfín de grabados. Los niños a través del cuento La muerte pies ligeros, pueden tener un acercamiento a la obra del artista zapoteco, ya que en éste aseguró que la muerte es simpática y las ilustraciones guían al lector por la historia.