Complejo de una madre en teatro

La puesta en escena refleja un proceso psicoterapéutico de las mujeres en el que se señala lo dicho y hecho por la figura maternal  Karen MEZA Santa Gracia, una de las protagonistas de la obra teatral Desde el útero, exclama: “cuando yo nací no pedí ser mujer”. Vestida de rojo narra a un psicólogo la situación que la aqueja, ser mujer, madre y tener una vida cotidiana al lado de un marido que la atormenta. Ocho mujeres interpretan esta obra. Una de ellas es una mujer de mayor edad que acude a una terapia con un especialista en la que recuerda diferentes momentos y expectativas durante las diversas etapas de su vida. “Hay un proceso psicoterapéutico de las mujeres en el que se señala lo dicho y hecho por la madre. Existe infinidad de libros, de obras, entre otros autores, que afirman que las madres son parte fundamental del desarrollo”, mencionó María Efler directora y escritora de la obra teatral. Las ocho mujeres que se paran en el escenario durante más de una hora presentan al público distintas etapas de Santa Gracia. Se trata de mujeres que dan voz al mundo en el que viven. Santa Gracia, interpretada por la compañía Ellas en el teatro, recuerda inicialmente a la activista, aquella que defiende al amor al prójimo, la que enseña al sector femenil que se debe defender, ante todo, el cariño a la pareja a base del error, de querer que un solo hombre mande y tome decisiones por ellas. Después se presenta Santa Gracia enamorada, la que tiene diversos encuentros casuales con más de un hombre, a los que maneja a su antojo pero con quienes no quiso compartir una vida seria. Pero la escena más representativa es la de Santa Gracias como ama de casa, aquella que en su primer matrimonio, e ilusionada por experimentar de esa vida, se vuelve grosera y arrogante; pues la escena de la pareja perfecta se desvanece cuando cae en la rutina. “Detrás de escena” María Efler señaló que detrás de la obra existe un estudio psicológico de lo que es el valor y el significado de la madre en la sociedad y que la progenitora desempeña un papel importante en la vida de una persona ya que permite integrar la estructura del Yo e incluso, manifestó que su presencia apunta a las decisiones personales. “Hay estudios que dicen que la madre forma parte de la memoria, de la psicología esto implica un proceso de cultura de lo que hacemos” culminó.
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