Descalifica especialista al Museo del Barroco

Pablo Amador, encargado del arte de la Catedral, asegura que el proyecto gubernamental no es claro para los especialistas Ángello WOLF Pablo Amador, curador de la exposición Ecos, testigos y testimonios de la Catedral que se exhibe en el museo Amparo, luego de interesante conferencia que impartió acerca de la riqueza que existe en dicho lugar, opinó que un museo contiguo será de relevancia para promover la conservación del arte que guarda. Situación distinta al Museo Barroco que contempla el gobierno estatal, del que reconoció no tiene mayor información. “A mí no me gusta para nada el proyecto, no estoy de acuerdo con él, no con el nacimiento en sí de un lugar como tal, pero evito más opiniones porque muchos especialistas desconocemos en qué consistirá el proyecto a fondo”, así lo expresó el especialista en arte sacro que resaltó es importante que se cumpla con un trabajo profesional para garantizar su éxito y no que se convierta en un elefante blanco. Sobre el mismo tema, señalo que “es muy fácil construir y meterle ahí dentro todo lo que se te ocurra, pero hacerlo sostenible es lo interesante y de eso nadie sabemos cómo le piensan hacer, porque a los que sabemos nadie nos ha pedido opinión”, externó. Sin embargo, al cuestionarle que si esta obra sólo es de lucimiento para el gobierno, agregó: “Me preocupa muy poco, también en el antiguo Egipto había faraones”. En cuanto a un factor de freno para poder concretar la exhibición de piezas de arte de La Catedral en un museo aparte, dijo que esto tiene que ver con la posibilidad de bajar lienzos, retablos y hasta imágenes, algo que no es sencillo llevar a cabo. “Es que el patrimonio que tiene está en uso, a la vista de todo el mundo, por supuesto que se debe respetar la devoción que es a lo que se debe dar prioridad”, explicó el especialista. Aún así, comento que la idea de un Museo de la Catedral es compartir desde otro espacio mucho del arte que se ha descubierto incluso escondido, para protegerlo. “Habrá salas de exhibición a un lado, en el inmueble que tuvo como sede Los Colegios Palafoxianos, pero aquí el planteamiento interesante es que se buscará conjugar lo cultural con lo académico en un mismo lugar”, añadió. A su parecer, lo ideal es que se presenten exposiciones con rotación de piezas artístico-culturales, para compartir parte de lo que guarda La Catedral de Puebla y donde estudiantes y catedráticos aprenderán más. “Porque conocer es proteger y en este caso hay mucho que la gente no conoce y que aprenderá a valorar, aunque falta todavía mucho por hacer pese al gran trabajo de inventario que se ha hecho con el INAH”, aseguró. Pablo Amador aclaró que esto no significa que se va “desvestir” a la Catedral, es decir que no se le privará a los fieles y público en general de la oportunidad de apreciar pinturas, retablos, imágenes y otras piezas religiosas, porque por sí sola es un gran museo: “Con esas salas, bien usadas, va a reforzar la exhibición para promover la valoración del patrimonio que posee”. Y en el tema del Museo del Barroco, fue puntual al indicar: “Nada de su arte va para ese lugar, el patrimonio de La Catedral es sólo de ella y no va para ningún otro sitio; y ni al caso lo que se ha manejado, pienso que sólo son rumores, que ni se intente tocar algo para llevarlo al Barroco. Una cosa es prestar para exhibición, pero sólo así, cuenta con sus salas y ahí es donde se debe levar a cabo investigaciones y estudios”, sentenció.
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