08 Junio 2014
Cinthia MANZARRÓN Los mangakas, personas hábiles en la creación de personajes, gozan de una gran fama en Japón, pues muchos ellos son los responsables de dar vida a series genuinas que logran marcar a generaciones. Tal es el caso de Naoko Takeuchi, quien en los 90 creó una de las historias más emblemáticas del género shōjo (historias para chicas) en el manga. “Inicialmente dibuje a Sailor V para la revista Runrun, un complemento de Nakayoshi (publicación japonesa de la editorial Kōdansha). “Estoy sorprendida, la verdad no pensé que la historia se volviera tan importante con el tiempo. Los personajes que he esbozado obtuvieron voz y movimiento; parece que tienen vida propia. Estoy muy satisfecha con ello. Hasta ahora me siento muy contenta”, expresa la autora de Usagi Tsukino, quien, por cierto, aclara en una entrevista hecha hace un par de décadas que su editor, Osamu, fue quien le sugirió crear una guerrera que lucha por la justicia con uniforme de estudiante de secundaria. Sin duda, el talento de Naoko es grande, y a través de él ha puesto en papel a todos aquellos actores memorables de su historieta. Pero, expresa con la vista hacia abajo, un poco tímida, que su personaje más querido es Tuxedo Kamen: “Es de mis favoritos porque me agrada el tipo de hombre que es serio en su apariencia y personalidad. Me gustan los hombres que portan trajes o tuxedos. Entonces, en este caso cree un personaje al que la protagonista ama”. Por otra parte, la mangaka acepta que “los personajes, en general, son difíciles de dibujar, tienen muchos detalles en su vestimenta. Sin embargo, puedo dibujar a Umino (Kelvin) muy rápido desde cero, sólo en cinco segundos; en realidad me gusta poco, pero le tengo mucho cariño. Es muy guapo sin sus anteojos”. Como autora, dice que la transición del papel al monitor no fue sencilla. Sin embargo, el resultado le satisface ya que en la animación se gana movimiento: “Parece que adaptar el trabajo original al anime fue difícil, pero Sailor Moon quedó como lo imaginé, tanto los colores como las voces de los seiyuus (actores de doblaje)”. Pese a ser una historia en la que las protagonistas son del sexo femenino, Naoko afirma que hay mucha energía de por medio, fiel a los principios del manga, donde los personajes buscan el triunfo en cada batalla. “En realidad, quería a Sailor Moon como Goranger (Himitsu Sentai Goranger, serie de televisión japonesa de los 70), con guerreros y efectos especiales. Quise crear la versión femenina de ellos, donde acudían a una base de operaciones y de ahí partirían hacia una misión. Esa era la idea, pero no funcionó. Sin embargo parte de ahí. Por eso también son cinco chicas en la historia”, relató la autora. La magia del doblaje En el estudio Tavac, Kotono Mitsuishi presta su voz y encarna a Serena Tsukino (Usagi Tsukino). Una vez terminada la animación, los actores de doblaje se visten con la piel de los personajes. “Moon prism power, make up! (por el poder del prisma lunar, ¡acción!)”, pronuncia Kotono, mientras en la pantalla se reproduce la escena emblemática de transformación de una de las sailor scout favorita.