Lunes 30 Noviembre 2015
El escritor dio un breve recorrido por los cuatro capítulos de su publicación, donde escribe sobre la memoria y el olvido en la infancia, el recuerdo de los barrios tristes, la literatura y la adolescencia  Mónica DELGADO El aforismo se rejuvenece con las redes sociales al tiempo que estas plataformas encuentran un antecesor que alguna vez tuvo exponentes muy importantes”, afirmó el escritor Armando González Torres en entrevista para El Popular, diario imparcial de Puebla, quien presentó en la capital poblana su libro Salvar al buitre, el cual se compone de cuatro capítulos que contienen muy breves prosas que “saltan de un tema a otro entre múltiples experiencias, sin perder la unidad que viene a constituir la individualidad”, aseguró la escritora Julieta Lomelí, quien agregó sobre el trabajo literario de González: “Escribir aforismos no es labor sencilla, a veces resulta más difícil que la prosa de largo aliento. Un fragmento bien logrado nos lanza a la profundidad en pocas líneas. La literatura fragmentaria de González Torres lo logra”. El aforismo y las redes sociales Armando González detalló que un género tan antiguo como el aforismo retomó fuerza en la actualidad al estar presente en las redes sociales, pues afirmó: “Creo que ha tenido un renacimiento extraordinario, y aunque muchos jóvenes no lo sepan son muy buenos aforistas gracias al lenguaje de las redes sociales, en particular por Twitter”. Para el ganador del Premio Nacional de Ensayo Literario “José Revueltas” en 2008, es tanta la importancia de las redes sociales sobre la literatura, que recordó la tendencia de “algunos escritores que publican primero en Twitter y después reúnen y pulen ese material” para así publicarlo en un libro. Situación que a su parecer “no es exclusiva del aforismo, sino también de la minificción, el palíndroma y otros subgéneros con gran antigüedad que ahora se retroalimentan de las plataformas digitales”. De esto, González Torres advirtió que no todo el que escribe en una red social puede ser denominado como aforista: “Es cierto que Twitter puede ser pretexto para mucha banalidad y exhibicionismo, pero al mismo tiempo la exigencia de escribir sólo 140 caracteres lleva a la necesidad de concisión y contundencia”, cualidades que se hayan en Salvar al buitre. Salvar al buitre El nombre del libro hace referencia a la imagen publicada en 1993 en el diario The New York Times, con la cual Kevin Carner ganó el Pulitzer al año siguiente. La opinión pública fue implacable con el fotógrafo, quien no soportó la presión y se suicidó. “Es un intento de dramatizar una fotografía”, explicó en entrevista Armando González, quien se refiere a la polémica captura que hiciera Cartner donde parecía que un niño que moría mientras la acechaba un buitre a poca distancia, pero que en realidad señaló González “se trata de un niño de nombre Kong Nyong quien fue fotografiado mientras defecaba y que ya era atendido por personal de Médicos del Mundo”. Ese falso mensaje primario de la fotografía y el desconocimiento de su verdadero contexto es el que el poeta intenta plasmar en Salvar al buitre, por ello el uso de la escritura fragmentaria, de donde explicó: “Al renunciar al mensaje unido o al discurso redondo es propicia para esta reflexión donde no hay una respuesta única a los dilemas que se plantean”. González agregó que de ese modo, pudo hacer uso de “la metáfora, el sin sentido, el discurso lineal y la parábola” lo cual le permitió “afirmar algo y después desdecirse en temas irresolubles y que sólo tienen más que una resolución intelectual, sólo es poética”. El carácter frágil de la memoria, la evocación de atmósferas emocionales sombrías, la alabanza a la anarquía dada durante la infancia y el elogio a la complicidad con las acciones de adolescente; son los cuatro pilares que el lector podrá encontrar en el libro de Armando González, quien a su vez los vio incrustados en la mencionada instantánea, y que desde su perspectiva es una muestra de esa falsa imagen que uno crea a primera vista, por ello el género de su libro: “Creo que el aforismo moderno, lo que hace es enfatizar la incertidumbre y la fragilidad del conocimiento” y añadió: “Al final la literatura puede contribuir a generar poderosos actos de conciencia individual”. Proyectos Reconocido con el Premio de Ensayo Literario “Malcolm Lowry”, el próximo trabajo del entrevistado es un rescate del episodio que vivió México al publicarse The Mexican Object-Lesson, libro que redactó por encargo de las compañías petroleras de su país el escritor inglés Evelyn Waugh, y que a consideración de Amando González “es un libro muy militante y anti-mexicano, pero al mismo tiempo muy divertido”, concluyó.