Explota Caifanes las células de Puebla

Rodrigo Baills, Alfonso André, Diego Herrera, Sabo Romo y Saúl Hernández recordaron al público poblano sus sonidos atemporales

La banda mexicana Caifanes dio un concierto la noche del viernes en la explanada del Complejo Cultural Universitario de la BUAP. Un viento frío se cruzaba por los pequeños espacios que quedaron vacíos entre el público. A las 20:46 horas se iluminó el escenario con el primer músico: Diego Herrera, quien con su teclado produjo los primeros sonidos de lo que sería una noche con acordes y riffs que han sobrepasado el tiempo.

La atmósfera musical comenzó por invadir cada rincón del recinto universitario cuando empezó a emerger la melodía de Los dioses ocultos. El público poblano levantó un grito cuando, en el escenario, apareció la figura del baterista Alfonso André y, tras de él, poco a poco le sucedieron de entre la oscuridad del escenario los actuales músicos de la banda, hasta que tocó el turno del vocalista Saúl Hernández; para ese momento, se podía percibir en el ambiente un éxtasis producido por los seguidores de los creadores del Nervio del Volcán.

Sonaron de forma continua las canciones Para que no digas y Miedo; entre ésta y Nubes, Hernández tomó el micrófono para agradecer a su público "es un honor estar aquí con ustedes, Puebla".

Cuéntame tu vida fue la canción que siguió en el repertorio; no obstante, un armónico en el bajo de Sabo Romo fue el preludio de tonos eléctricos que acompañaron Mátenme porque me muero e hicieron enloquecer a los asistentes que no dejaron de corear las canciones.

El vocalista tiene acostumbrado a sus escuchas a ciertos discursos que sirven como espacios de respiro para la potencia que genera la banda en el concierto, dedicó una canción a los derechos humanos, a la lucha de éstos; sin embargo, aseguró, "hay una lucha mucho más importante, raza, que se nos está olvidando: el amor. Y con esta idea, dio paso la siguiente canción, Antes de que nos olviden.

Gatos, Metamorféame, Aviéntame y Amanece fueron las siguientes piezas que tocó la banda con un ritmo in crecendo hasta llegar al tema Perdí mi Ojo de venado. Una vez más, el letrista hizo una pausa, esta vez para hacer referencia al presidente de Estados Unidos; mencionó que es un ignorante que no se ha dado cuenta de la fuerza que tiene México, y esta idea sirve de paso a la siguiente canción de la noche, misma que se encuentra contenida en el disco El nervio del volcán, Aquí no es así.

La siguiente en la lista fue un tema clásico que se reconoce por el sencillo requinto que armoniza la canción, La célula que explota; al terminar de tocarla, el vocalista presentó a los integrantes de a su grupo: Rodrigo Baills en guitarra, Alfonso André en batería, Diego Herrera en teclado y saxofón, Sabo Romo en el bajo y Saúl en la guitarra rítmica y voz.

Dan segundo respiro

A las 22:05, cuando algunos pensaban que había finalizado el concierto, apareció Herrera con un armonioso sólo de sax, al que poco a poco se le unieron las cuerdas de Romo como preámbulo de Quisiera ser alcohol; a mitad de la canción un ritmo sincopado se apoderó del escenario, la banda ofreció un tema muy libre.

La energía se convirtió en el segundo respiro, esta vez con un cover del músico británico David Bowie: Heroes, en el que Saúl una vez más hizo referencia a Trump en la letra, al mencionar que hay una pareja a la que un muro parece un obstáculo.

En el momento de rendir homenajes no pudo faltar uno a Juanga con Te lo pido por favor. La tanda musical se acercaba a su fin con temas emblemáticos como No dejes que, Viento y el prolongado final, en una versión que permitió un espacio para la improvisación del tema La negra Tomasa.

De esta manera, concluyó una noche que hizo recordar a poblanos canciones que han pasado la barrera temporal, en la que la banda mexicana recorrió varios años a través de los diapasones de sus instrumentos.

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