Sábado 13 Julio 2019

La cantante Jennifer López convirtió su concierto en Nueva York en su macrofiesta de cumpleaños, con los miles de fans que abarrotaron el estadio Madison Square Garden deseándole lo mejor entre baladas y hits de pista de baile. Jenny from the block quiso que el primer recital de su gira It's my party! en la ciudad que la vio nacer fuera una manera de honrar no sólo sus 50 años, sino también los 30 que lleva sobre los escenarios.

Con audaces movimientos de baile, una decena de cambios de vestuario, fuegos artificiales, chispas y mucha luz, la intérprete de origen puertorriqueño puso a sus pies a los asistentes cantando los éxitos de sus décadas de estrellato: desde Let's get loud (1999) a El anillo (2018).

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Orgullosa de sus raíces

Los años no parecen pasar por la neoyorquina originaria del Bronx, unas raíces que sin duda lleva con orgullo y de las que no dejó de hacer gala durante el concierto. "En tu cumpleaños, no puedes olvidar quién eres y de dónde vienes," dijo López tras interpretar Jenny from the block, la cual cerró al grito de ¡Bronx! Si bien aún quedan días para que Jennifer cumpla oficialmente los 50 años (el 24 de julio), su gira se ha convertido en una invitación a sus fans para celebrarlo con ella, en un espectáculo que fluctúa entre el dance hasta lo melódico y la salsa.

Las mujeres

Para López, el homenaje a sus orígenes no consistió únicamente en alabar la Gran Manzana. Los latinos, como ella, y las mujeres fueron dos temas a los que volvió en varias ocasiones durante su actuación. "¿Hay latinos aquí?, preguntó al enfervorecido estadio, que estalló en gritos y aplausos como respuesta obvia a lapregunta de la cantante.

A las mujeres se dirigió también en numerosos momentos. Uno de ellos, en concreto, justo antes de interpretar Ain't your mamma, una canción en la que López le dice a un hombre "no soy tu madre," y que responda por el mismo.

De quien sí es madre es de Emme Anthony, fruto de su relación con el cantante Marc Anthony, y que subió al escenario en un emotivo dueto, al ritmo de Look at me now. Fijamente desde el público la miraba su madre, quien se mezcló con el público minutos antes de las dos horas largas de espectáculo, saludando a conocidos y asistentes a la gran celebración de su hija.

Los homenajes

Gracias a homenajes a artistas como Sia, al interpretar un fragmento de Titanium, y a sus propios éxitos, como Waiting for tonight, la del Bronx consiguió poner en pie y hacer bailar a su público, una mezcla de gente de todas las edades: desde niñas que se movían extasiadas, hasta mujeres con elegantes vestidos de noche.

Con lágrimas en los ojos, Jennifer López acabó de rodillas, poniéndose a los pies del público de Nueva York, "mi ciudad," que la despidió con miles de voces entonando el Feliz cumpleaños, a la espera de que en menos de veinticuatro horas la cantante vuelva a colgar el Agotado en las taquillas del Madison Square Garden.