A un año después de su muerte, el legado de Aretha Franklin sigue vivo con la publicación póstuma de un concierto inédito de 1972 y la aparición de unos manuscritos en el sofá de su casa que podrían ser el testamento de “la reina del soul”. Franklin falleció el 16 de agosto de 2018, a los 76 años, en su casa de Detroit (EU), rodeada por sus seres queridos,tras varios días en cuidados paliativos por un cáncer de páncreas. Lee: Del 15 al 17 de agosto se presentará la feria intencional del cómic en la BUAPLa pérdida Su muerte paralizó a todo Estados Unidos y a gran parte del mundo, que se detuvo para rendir homenaje a la intérprete de temas eternos que con ritmo y pasión exigían respeto. La admiración Figuras de la política y del mundo del arte, a veces antagónicas, dedicaron palabras de admiración a una mujer que sigue siendo una referencia ineludible en la música y un emblema de las reivindicaciones feministas y raciales. El presidente del país, Donald Trump, y su predecesor, Barack Obama, coincidieron en esta ocasión: “¡La echaremos de menos!”, dijo el republicano, mientras el demócrata auguró que la artista, que cantó en su toma de posesión, “permanecerá siempre para inspirar a todos”. La herencia A pesar de dejar una carrera de prestigio, la diva olvidó firmar un testamento, algo que ha supuesto varios dolores de cabeza a sus familiares. Todo cambió cuando hace tres meses descubrieron dos testamentos escritos a mano por Franklin. Los homenajes tras su muerte se alargaron durante varios días en Detroit, ciudad en la que coincidieron personas llegadas de diferentes zonas de EU. Esta semana la ciudad ha organizado varios actos en su honor, y se esperan asistencias multitudinarias. |