La actriz Penélope Cruz es galardonada con el Premio Donostia por toda una trayectoria en el cine. Ha señalado que, como uno de los personajes de Almodóvar, aceptó el premio que le daban antes de lo previsto, “por si acaso luego” le pasaba algo. Penélope Cruz, en rueda de prensa se sinceró sobre su profesión, su vocación y su sentimiento de gratitud hacia el Festival, que la ha galardonado por una carrera a la que aún le queda mucho recorrido. También lee: Gerardo Ortiz llega con tema inspirado en Caro QuinteroCon gracia, Penélope Cruz contó que cuando el director del festival, José Luis Rebordinos, le comunicó el premio, ella le preguntó “si estaba seguro,” si no prefería esperar unos años, “pero como soy como un personaje de Almodóvar, empecé a pensar si no me iba a pasar algo malo,” y respondió: “sí, claro”, recordó provocando risas. De su profesión dijo que le ha enseñado mucho sobre sí misma porque empezó siendo casi una niña, con 14 años, ha recordado; en Jamón jamón y Belle epoque, 17 y 18. “He crecido en el cine”. Cuando tenía cuatro años ya jugaba a ser actriz. “Sentía mucha libertad: para mí no era escapar de mí misma, sino conocerme más, me hacía mirarme más hacia adentro”. Agradeció también a su familia haber confiado y “no haberse reído” de ella cuando dijo que quería ser actriz, sin antecedentes familiares. “Un actor no puede trabajar mucho con su ego, a la hora de preparar un personaje; eso tiene que quedar fuera,” dice la ganadora de un Oscar y tres premios Goya, que achaca a sus años de ballet clásico la disciplina “casi militar” adquirida, suficiente para dedicarse a esto.
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