06 Octubre 2019

La cantante Pink, que en 20 años de carrera tiene 50 millones de discos vendidos, y Anitta, la reina brasileña del pop, arrasaron con sus presentaciones este sábado en la jornada más popera de la nueva edición del Rock in Río en la ciudad brasileña de Río de Janeiro.

Las dos figuras del pop, ofrecieron conciertos ricos en coreografías -ambas son bailarinas-, sensualidad, efectos especiales y elementos escenográficos para los 100 mil espectadores que agotaron las entradas.

Y entre ambas, la banda estadounidense de hip hop Black Eyed Peas, con sus éxitos más antiguos y con algunos invitados especiales, entre los cuales la propia Anitta y el grupo colombiano Piso 21, puso a bailar a ritmo frenético a todo el público y en gran parte del tiempo consiguió mucha más animación que ambas divas.

Lee: Muere Javier Darío Restrepo, destacado periodista en Iberoamérica

Pink es bailarina, acróbata y actriz, cumplió las expectativas y ofreció un show con acrobacias tanto vocales como corporales, ya que comenzó el concierto cantando colgada en una enorme lámpara y lo terminó con un vuelo sobre el escenario.

Anitta, una de las artistas con mayores ventas en el gigante sudamericano, finalmente debutó ante su público en el Rock in Río. La brasileña se presentó el año pasado en una de las ediciones del festival en Lisboa pero hasta ahora no había sido invitada para ofrecer un concierto en Río de Janeiro, su ciudad natal.

El público vibró igualmente cuando el rapero de origen mexicano Taboo, hablando en español, defendió la causa indígena. Entre los invitados del grupo estaban los colombianos de Piso 21, con los que Black Eyed Peas cantaron la canción Mami, y la propia Anitta, con la que interpretaron eXplosion.

La banda estadounidense, con varios conciertos en Brasil pero por primera vez en el país sin la cantante Fergie, dedicó Where is the love?, su mayor éxito, a la Amazonía.