Viernes 29 Marzo 2019

El escritor español Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, aseveró en una entrevista con Efe que "no hay civilización inocente", ya que la historia de la humanidad es la de la "barbarie", y quien quiera remontarse hasta los orígenes "junto a Abel se encontrará a Caín".

"Lo que tenemos es que comprometernos con el futuro para solucionar los problemas en democracia y sin violencia," afirma el poeta y catedrático de Literatura durante el VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que se celebra hasta este sábado en la ciudad argentina de Córdoba.

En la cita, la más importante en torno al segundo idioma más hablado del mundo, no se ha pasado por alto la polémica por la carta que el presidente de México, Andrés López Obrador, envió al rey Felipe VI de España en la que le instaba a pedir disculpas por los abusos cometidos por la Corona en la conquista de América.

García Montero destacó la "libertad" que han tenido hasta ahora todos los ponentes, entre ellos Mario Vargas Llosa, para expresarse sobre cualquier tema, en especial éste, sobre el que el Nobel de Literatura dijo, en la apertura del Congreso, que el mandatario mexicano debió de escribir a sí mismo la carta, ya que todavía hay miles de indios explotados en su país.

"Mi opinión es que no hay civilización inocente, no hay manos limpias, la historia de la humanidad es la historia de la barbarie, quien quiera remontarse hasta los orígenes, pues junto a Abel se encontrará a Caín", señaló el escritor granadino, casado con la también literata Almudena Grandes.

"¿Hay que decir que hubo violencia en la conquista española? Desde luego, como hubo violencia en la conquista romana de la península ibérica y como hubo violencia de los árabes cuando la tomaron," remarca.

"Vamos a ser conscientes de lo grave que es la historia de la violencia y vamos a comprometernos para hacer un futuro distinto," añade.

Con el lema "América y el futuro del español. Cultura y educación, tecnología y emprendimiento", el CILE ha puesto también sobre la mesa asuntos como el llamado lenguaje inclusivo, con el que diversos movimientos reclaman en el mundo adaptar el idioma a la perspectiva de género.

Al respecto García Montero, distinguido con el Premio Nacional de Poesía 1995 y el Premio de la Crítica 2004, entre otros galardones, opina que el lenguaje está "pegado a la piel de la sociedad" y esta, "afortunadamente", se está transformando.

"Yo hace tiempo tengo vergüenza de decir los derechos del hombre, porque son los derechos del ser humano, o no hablo de ciudadanos sino de ciudadanía, porque me da vergüenza dejar excluida a la mitad de la sociedad," subraya.

Sin embargo, el director del Instituto Cervantes, institución pública que desde 1991 promueve universalmente la enseñanza, el estudio y el uso del español, no está de acuerdo con los "juegos" que en su opinión "rompen el patrimonio común por ocurrencias de una élite o sector".

"A mí me interesa que mi madre o mi hija se de acuerdo y me gustan poco esos inventos raros que consisten en violar los plurales tradicionales de nuestro idioma y en vez de decir amigos o amigas decir amigues. ¡Si es mucho más fácil pensar en amistades!," revela.

Tras argumentar que "es muy compatible la naturalidad del idioma con una conciencia emancipadora", García Montero recalcó que la lengua da muchas posibilidades "sin ocurrencias de listos", ya