La escritora padeció la dictadura de Augusto Pinochet y está convencida de que la poesía no es una vía de escape de la realidad sino un sendero que le permite al ser humano reencontrarse consigo mismo. "La poesía no es una vía de escape, la poesía es una vía que conduce a reencontrarnos en un espacio común," dice Hernández La autora presentó en la XXXII Feria Internacional del Libro (Filbo) de Bogotá la antología Los trabajos y los días (Lumen), explica que su poesía "exhibe marcas de lo que fue el tiempo de la dictadura". La poeta luego de ser detenida cinco días por el régimen de Pinochet (1973-1990) escribió La bandera de Chile, poema extenso, el más conocido, estudiado y traducido a idiomas como el francés y el italiano. El poema salió de manera secreta y circuló en fotocopias, se convirtió en un estandarte de resistencia y protesta contra la dictadura porque plasmaba la realidad chilena del momento. Lee: Expone Texas esculturas de artistas Mexicanos
VivenciasPor sus vivencias, Hernández, seudónimo de Rosa María Teresa Adriasola Olave, considera que "la poesía es el lugar en donde todavía se puede pensar" y que es un ejercicio intelectual que se puede desarrollar sin importar el espacio y el tiempo. Al alentar a las nuevas generaciones que comienzan a escribir poesía, Hernández destaca que lo verdaderamente importante es tener y saber a dónde quiere dirigir sus palabras. "Pensemos que nosotros nos diferenciamos de los animales por el lenguaje (...). No importa el tema, lo que importa es saber a dónde se dirigen esas palabras," explica la autora de obras como: ¡Arre Halley arre!, Meditaciones físicas por un hombre que se fue, Carta de viaje y El orden de los días, entre otras. "los nuevos son los que van a seguir haciendo camino" y en ese escenario "hay un destape femenino" en el que destaca a Fanny Campos, quien escribió Ruleta rosa, un compilado de 45 poemas, uno por cada feminicidio perpetrado en 2015 en Chile. Ahondar sobre la temática de sus trabajos, Hernández asegura que la poesía puede abarcar muchos flecos del hombre y su realidad. En esa dirección varios poemas tienen relación con históricos deportistas y los Juegos Olímpicos, como el caso del atleta checo Emil Zatopek. Conocido como la locomotora humana, Zatopek ganó el oro en los 10 mil metros y la plata en los 5 mil en los Juegos Olímpicos de Londres 1948 y volvió a destacar en la cita olímpica de Helsinki en 1952, donde fue el mejor en las pruebas de 5 mil, 10 mil metros y maratón. |