Viernes 10 Mayo 2019

La escritora norteamericana Whitney Scharer rescata la figura de la fotógrafa Lee Miller y su tumultuosa relación con el artista Man Ray en su primera novela, La edad de la luz, en la que reivindica a "una mujer del Renacimiento, silenciada por los hombres como tantas otras a lo largo de la historia".

Lee Miller

Lo que más le cautivó de Lee Miller es que era "un personaje fascinante, que no cesó de reinventarse en toda su vida, que comenzó como modelo, quiso ser artista, se fue a París con 22 años y luego se hizo fotógrafa surrealista, seguidamente fotógrafa de moda y, finalmente, una de las primeras corresponsales de guerra, y ya en su etapa final se dio a conocer como una excelente cocinera".

De la "rabia" porque Miller no fuera conocida nacieron las ganas de escribir La edad de la luz (Salamandra), narrada alternativamente entre el París de 1930 y los campos de batalla de la Segunda Guerra Mundial.

El libro arranca con una Lee Miller envejecida, consumida por el alcohol, al que se entrega por el estrés postraumático que le causó la experiencia de la guerra; y en pleno intento de conservar su trabajo en la revista Vogue, su editora le encarga, como ultimátum, un extenso artículo sobre el tiempo que compartió con Man Ray en el París de los años 30.

El talento

 "Empecé en ese momento vital de Miller porque me pareció que uno de los interrogantes de su vida es: ¿Cómo una mujer tan talentosa pudo renunciar a su arte?," relata Whitney Scharer.

En este punto recuerda que Lee Miller colocó todos sus negativos en una caja y los dejó abandonados en un altillo, hasta el punto de que su propio hijo ignoraba que había sido artista fotógrafa, comenta la autora, que quería "situar este interrogante en la mente de los lectores desde el primer capítulo, para luego retomar el origen".

Estratégicamente, resultaba más fácil que el lector conectara con la fotógrafa Lee Miller viendo adonde había llegado, que si la presentaba en su juventud en París.

Admite Scharer que su novela es cinematográfica, porque piensa como una escritora visual, como si "estuviera repasando una pila de fotografías y extrayendo una a una".

Lee Miller es, denuncia la escritora norteamericana es un caso más de creadora eclipsada por sus compañeros artistas, como es el caso de Dora Maar o Martha Gellhorn, tercera esposa de Hemingway, y recuerda que "los surrealistas eran muy androcéntricos".

En comparación con Man Ray, el esposo de Lee Miller, Roland Penrose, "la aceptaba más como era en su totalidad, no quería necesariamente poseerla. Era menos controlador, menos celoso, pero de todos modos su relación también terminó infeliz, en parte porque quedó muy deteriorada después de la guerra", opina Scharer.

Scharer tardó ocho años en publicar su novela, pues tras saber de la existencia de Lee, dedicó dos años a leer todo sobre ella, Man Ray, el surrealismo, París, sumergiéndose en sus fotografías y en tratar de encontrar una manera de narrar la historia.

Posteriormente, empeñó cinco años en escribir el libro, "siempre mirando sus fotografías buscando la inspiración, imaginando las escenas, como la célebre foto en la bañera de Hitler".

La perspectiva

NO MENOS dificultoso fue para Scharer encontrar la perspectiva narradora: "empecé a escribirla en primera persona, pero luego pasé a la tercera porque, aunque la primera permitía entender mejor quién era, no tenía tanta libertad como con la tercera".

Para Scharer, Lee Miller, una mujer que sobrevivió a hombres fuertes como Ray, Penrose e incluso Picasso, tenía "una fuerte personalidad, sin la cual no habría podido tirar adelante tras una infancia traumática; y su reacción fue buscar el peligro y la excitación".

La autora se confiesa satisfecha porque la novela ha permitido que la gente tenga ganas de conocer la vida y la obra de Lee Miller, como ha podido comprobar en numerosas cartas de los lectores.

De hecho, Scharer visitará próximamente Poughkeepsie, Nueva York, la ciudad natal de Miller, para presentar el libro y ver si conocen a su ciudadana más ilustre.

Con el mismo propósito empleado en La edad de la luz, de "reevaluar la historia a través de una perspectiva moderna", Scharer ya ha comenzado la que será su segunda novela, inspirada en otra mujer, Alma Reville, la esposa del cineasta Alfred Hitchcock.

"Será una biografía novelada, mucho más ficcionada, hasta el punto de que no utilizaré el nombre real, para tener mayor libertad creativa, y se ambientará en el Hollywood de los años 40, cuando aún reinaban las películas en blanco y negro," ha avanzado Whitney Scharer.