Por pedido de los Estados Unidos, el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se reunirá este jueves 15 de enero para abordar la tensa situación en Irán, en medio de una escalada de tensión diplomática y militar tras casi tres semanas de manifestaciones y represión en la República Islámica. De acuerdo con lo último informado por la organización de Activistas de Derechos Humanos en Irán (IHRNGO), la represión por parte del gobierno irani ha dejado al menos 3428 muertos desde el inicio de las manifestaciones el 28 de diciembre de 2025, sumados a los 18,434 detenidos durante las más de 600 protesta registradas a lo largo de todo el país. Por su parte, las autoridades iraníes sólo reconocen alrededor de 2000 víctimas fatales y atribuyen todos los fallecimientos a la acción de grupos “terroristas”. La convocatoria del Consejo se ha producido luego de que Irán reabriera su espacio aéreo tras un cierre temporal de casi cinco horas registrado el miércoles. Este hecho obligó a las aerolíneas a cancelar, desviar o demorar vuelos ante temores de una posible acción militar entre Estados Unidos y la República Islámica. De acuerdo con un aviso de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), el cierre del espacio aéreo se aplicó desde las 10:15 (01:45 en hora local de Irán) y fue levantado cerca de las 03:00 del jueves (06:30 en Irán), cuando comenzaron a retomarse vuelos de aerolíneas iraníes. El cierre del espacio aéreo se produjo al mismo tiempo que Washington evaluaba posibles respuestas a la situación iraní y luego de advertencias a funcionarios de Irán sobre eventuales ataques a bases militares estadounidenses en la región. Un funcionario estadounidense confirmó que Washington inició el retiro de buena parte se su personal de las bases militares ubicadas en Medio Oriente, luego de que el ministro de Defensa de Irán, el general de brigada, Asus Nafizardeh, lanzara advertencias el miércoles de atacar instalaciones estadounidenses en la región en caso de que Estados Unidos lanzara una ofensiva contra la República Islámica. Por otro lado, en el contexto diplomático, el ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, envió un mensaje directo al presidente Donald Trump en el que solicitó “no cometer el mismo error” que en junio de 2025, cuando Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes. En una entrevista con Fox News, Araghchi mencionó que Irán está dispuesto a negociar, pero acusó que Estados Unidos ha abandonado la vía diplomática y ha optado por la confrontación. Además, reiteró que Teherán no renunciará al enriquecimiento de uranio con “fines pacíficos”, algo que consideran un derecho legítimo bajo el Tratado de No Proliferación Nuclear. Trump endurece su discurso contra Irán y duda del apoyo al opositor PahlaviEl presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, expresó sus dudas sobre la capacidad del dirigente opositor iraní en el exilio, Reza Pahlavi, para encabezar una posible eventual transición de gobierno en Irán. Por medio de una entrevista en Reuters en la Casa Blanca, el mandatario estadounidense afirmó que Pahlavi parece un individuo agradable, aunque dudó sobre si podría reunir suficiente apoyo dentro de su país, señalando que desconoce si la población iraní aceptaría su liderazgo. Si bien Trump ha reiterado sus amenazas de intervenir militarmente en apoyo a los manifestantes iraníes, ha evitado respaldar públicamente a Pahlavi como figura de oposición al régimen y ha señalado que no tiene previsto mantener un acuerdo con él. Por su parte, el opositor Pahlavi, que reside en Estados Unidos, difundió un mensaje en redes sociales en el que establece su visión de Irán tras la actual gubernatura de la República Islámica, planteando un país sin programa nuclear, sin apoyo a organizaciones terroristas como Hezbollah, con relaciones normalizadas con Estados Unidos y estableciendo un reconocimiento del Estado de Israel. En una publicación, Pahlavi hizo un llamado internacional en apoyo a los manifestantes y sostuvo que la caída del régimen de los ayatolás permitiría establecer un gobierno laico y democrático, alejado de la imagen de ser un país “extremista”, “pobre” y “terrorista”.
|