Viernes 16 Enero 2026

El presidente ruso, Vladimir Putin, abordó recientemente la situación en Irán por vía telefónica con el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmando que Moscú estaba dispuesto a fungir como un mediador de la situación. 

Irán ha reprimido violentamente las protestas que estallaron a nivel nacional desde finales del mes pasado, lo que ha llevado al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a advertir sobre llevar a cabo una posible intervención. Anteriormente, Estados Unidos e Israel han bombardeado sitios nucleares iraníes, además de que Irán libró una guerra de 12 días con el estado israelí. 

Por su parte, Rusia ha buscado entablar lazos más profundos con Irán desde el inicio de la Guerra de Ucrania, además de que el año pasado, Putin firmó un pacto de asociación estratégica de 20 años con Pezeshkian. 

Putin y Pezeshkian druante el encuentro para la firma del pacto de asociación estratégica de 20 años el 17 de enero de 2025

Ante el panorama de protestas en la República Islámica, Pezeshkian detalló a Putin sobre los esfuerzos de las autoridades iraníes para normalizar la situación y denunció la implicación directa de Estados Unidos e Israel de promover disturbios violentos. 

El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó la situación en Oriente Medio como “sumamente tensa” y aseguró que Putin se está esforzando en “ayudar a reducir la escalada” mediante iniciativas diplomáticas. 

Putin además también conversó en paralelo con el ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en torno a la situación en Irán y el panorama general de Oriente Medio. De acuerdo con lo informado por el Kremlin, Putin expuso los planteamientos fundamentales a favor de intensificar las medidas políticas y diplomáticas con el fin de garantizar la estabilidad y seguridad en la región. 

La diplomacia rusa ha buscado posicionarse como un actor clave en la mediación de conflictos de la región. Además, el contacto de Putin con Irán e Israel ha reflejado la estrategia de Moscú de equilibrar sus relaciones con Oriente Medio