Jueves 29 Enero 2026

Las tensiones entre Estados Unidos y Cuba volvieron al centro del debate político en Washington gracias a Marco Rubio, el secretario de Estado, quien expresó abiertamente el deseo de un cambio de régimen en la isla. 

Durante una audiencia ante el Senado, Rubio dejó en claro la postura de la Administración de Trump. Si bien matizó sus palabras, reconoció que un giro político en Cuba sería ampliamente beneficioso para los Estados Unidos. No obstante, insistió en que Washington no impulsará directamente una transición forzada. 

Las declaraciones de Marco Rubio se produjeron mientras informaba sobre los planes que tiene la Casa Blanca respecto a Venezuela. Rubio recordó además que el embargo contra Cuba está establecido por ley, y que su levantamiento se encuentra condicionado a un cambio político en la isla. 

“El embargo estadounidense contra Cuba está codificado en la ley”, señaló ante los legisladores.

Sin embargo, el secretario descartó el uso de la fuerza militar como una herramienta inmediata, asegurando que cualquier acción debe ajustarse a lo que permite la normativa estadounidense. Por su parte, varios senadores cuestionaron si la administración de Trump contempla medidas coercitivas contra la isla más allá de la presión económica. 

 

Trump visualiza el colapso de Cuba tras capturar a Maduro

Las declaraciones de Rubio se alinean con las recientes afirmaciones del presidente republicano Donald Trump, quien aseguró que Cuba “está a punto de caer” debido a la falta del petróleo de Venezuela. 

“Cuba es una nación que está muy cerca del colapso”, dijo Trump antes de un mitin en Iowa.

El gobierno estadounidense sostiene que la captura de Maduro cambió el panorama regional, pues consideran que desde entonces la crisis cubana se profundizará, especialmente en su infraestructura energética ya de por sí debilitada. 

Para Washington, el fin del suministro energético podría acelerar un cambio interno en la isla. Dicha visión ha sido mencionada reiteradamente en distintos discursos oficiales ocurridos durante las últimas semanas. 

 

¿Qué ha dicho el gobierno cubano?

Por su parte, la Habana ha reaccionado con dureza a las declaraciones de Estados Unidos. Ya desde la captura de Maduro, el Ministerio de Relaciones exteriores calificó lo ocurrido como un “acto de terrorismo”. 

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó cualquier tipo de presión, declarando en un mensaje oficial que “no hay rendición ni claudicación posible”. El gobierno cubano advierte que no aceptaran intimidaciones, amenazas ni negociaciones bajo coerción. Sin embargo, pese al tono firme, el gobierno cubano también ha reiterado su disposición al diálogo, aunque bajo condiciones de “igualdad y respeto” entre ambos países.