Jueves 05 Febrero 2026

Irán y Estados Unidos celebrarán mañana en Omán una nueva ronda de conversaciones respecto al programa nuclear, dentro de un contexto de advertencias militares por parte de Washington y profundas discrepancias respecto al arsenal de misiles que Teherán posee. 

Dicha reunión se llevará a cabo a las 10:00 horas locales en Mascate, capital de Omán, contando con la participación del canciller iraní, Abbas Araghchi, y del enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff. El encuentro representará el primer acercamiento directo entre funcionarios de ambos países desde el conflicto entre Irán e Israel ocurrido en junio.

Previo a esta reunión, durante los últimos días Trump amenazó en reiteradas ocasiones sobre una posible intervención militar en el país persa si no se alcanzaba un acuerdo que impida el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán. 

Las amenazas vinieron acompañadas del despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de combate conformado por tres destructores lanzamisiles en el golfo Pérsico, luego de que Trump afirmase que ayudaría a los manifestantes en las protestas que han sacudido el país persa desde enero. 

La posibilidad de una guerra en la región ha provocado una intensa actividad diplomática durante los últimos días entre los ministros exteriores de Egipto, Catar, Turquía y Arabia Saudí, quienes han tratado de mediar las tensiones entre los dos rivales históricos

Respecto a la reunión que se llevará a cabo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, ha insistido en que la agenda de conversación debe incluir además del programa nuclear iraní, la limitación de sus misiles balísticos y su apoyo a grupos regionales terroristas como Hamás, Hezbollah y los hutíes de Yemen. 

Por su parte, Araqchí aseguró en Estambul que Irán no está dispuesto a negociar su potente programa de misiles balísticos, los cuales cuentan con un alcance de 2000 kilómetros, siendo capaces de alcanzar objetivos en Israel.

Las diferencias entre ambas naciones ya se plantearon durante las negociaciones que se mantuvieron el año pasado en Mascate, pero que llegaron a su fin tras el estallido de la guerra entre Irán e Israel en junio, y en la que Estados Unidos participó bombardeando instalaciones nucleares iraníes y paralizando la capacidad de enriquecimiento de uranio.