Lunes 16 Febrero 2026

Tras la detención de Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores el 3 de enero, se ha desatado una ola de celebración entre los venezolanos que radican en Argentina. Más de 300,000 exiliados vivieron un momento de profunda alegría, euforia y esperanza en el Obelisco, un símbolo de su nuevo hogar. 

No obstante, tras mes y medio de la captura del dictador, las expectativas han cambiado, debido a que los exiliados han comenzado a sentir incertidumbre y miedo ante la posibilidad de regresar a un país que presenta un escenario complejo, lleno de preguntas y bajo el mandato de Delcy Rodríguez

Los reclamos previos relacionados a la garantía de los derechos humanos han sido reemplazados por una búsqueda cautelosa de opciones para un eventual regreso. 

Varios han expresado su tristeza y anhelo por Venezuela, aunque al mismo tiempo han reconocido la incertidumbre que rodea un posible retorno. Otros comparten el temor por las repercusiones que podrían enfrentar al volver, debido al contexto de represión y persecución política que caracteriza a Venezuela

La llegada de Delcy Rodríguez como presidenta interina ha reforzado las dudas sobre el futuro político y económico que le espera al país, especialmente en relación a una posible ley de amnistía. Pese a las nuevas esperanzas que supondría la caída de Maduro, cientos de exiliados siguen dudando sobre si las condiciones son las correctas para un retorno seguro. 

Algunos exiliados, como Antonio, un referente comunitario que se encargó de ayudar a nuevos migrantes, señalan que la situación en Venezuela podría no cambiar radicalmente, puesto que muchos señalan que el verdadero interés estadounidense sobre el país caribeño son sus recursos naturales. La desconfianza continua entre aquellos que han experimentado decepciones anteriores en sus expectativas de un cambio de gobierno.