Lunes 16 Febrero 2026

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, revocó este jueves el llamado “dictamen de peligro", el cual fue aprobado por el Gobierno del expresidente Barack Obama en 2009 y que establece que seis gases de efecto invernadero emitidos por motores de combustión son perjudiciales para la salud. 

Trump ha defendido la medida como “la mayor acción de desregulación en la historia estadounidense”, asegurando que rebajará enormemente los costes de fabricación de los vehículos y consumidores

Asimismo, Trump realizó una serie de declaraciones al respecto en la Casa Blanca, estando acompañado por Lee Zeldin, el administrador de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA):

“Esta medida ahorrará billones de dólares a los consumidores estadounidenses y reducirá el costo promedio de un vehículo nuevo en casi 3.000 dólares. Piénsenlo. Durante mi campaña, prometí eliminar 10 regulaciones antiguas por cada regulación nueva, y lo hemos superado”, dijo Trump. 

El pasado marzo, la EPA ya había anunciado que revisaría una treintena de regulaciones relacionadas con los gases contaminantes, deparando la condena de distintas organizaciones medioambientales. 

 

¿Qué establecía el “dictamen de peligro” de 2009?

El dictamen, aprobado durante el primer mandato del demócrata Barack Obama, estableció que seis gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera terrestre y emitidos por los motores de combustión de los vehículos, como el dióxido de carbono o el óxido nitroso, suponen un riesgo para la salud. 

Tras la noticia de la revocación de Trump, Obama, mediante su cuenta en X, criticó la decisión, asegurando que el dictamen sirvió como una base para establecer límites en las emisiones por los tubos de escape de los vehículos y las normas sobre las centrales eléctricas. 

“Sin esta decisión, estaremos menos seguros, menos sanos y menos capacitados para combatir el cambio climático, todo para que la industria de los combustibles fósiles pueda ganar todavía más dinero” escribió Obama en X.

Desde el inicio de su segundo mandato en enero de 2025, Trump ha subrayado su intención de eliminar las regulaciones para los vehículos de gasolina y limitar los subsidios federales para los eléctricos. Además, el republicano ha condenado el uso de energías renovables, como la solar o la eólica, cancelando varios proyectos e iniciativas medioambientales en estados demócratas.