Jueves 19 Febrero 2026

El gobierno de Donald Trump le ha otorgado a los funcionarios de inmigración del ICE poderes más amplios para la detención de refugiados legales que esperan una tarjeta verde para garantizar que sean “revaluados”. Dicha iniciativa forma parte de una clara expansión de la ofensiva de Trump contra la inmigración legal e ilegal. 

Además, todo esto ocurre mientras los agentes del ICE siguen sin cobrar su sueldo debido al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de los Estados Unidos. En un comunicado, el DHS confirma que los refugiados deben volver a ser “inspeccionados y examinados” un año después de haber sido admitidos en Estados Unidos para así garantizar la seguridad nacional. 

“Este requisito de detención e inspección garantiza que los refugiados sean examinados nuevamente después de un año, alinea la investigación posterior a la admisión con la que se aplica a otros solicitantes de admisión y promueve la seguridad pública", afirma el DHS en el comunicado.

De acuerdo con la ley estadounidense, los refugiados deben solicitar la residencia permanente legal un año después de su llegada al país. Ahora las autoridades de inmigración están autorizadas para detener a personas durante el proceso de reinspección

Esta política nueva supone un cambio respecto al memorando de 2010, el cual establece que el no obtener el estatus de residente permanente legal no era una “base” para la expulsión del país ni una “base adecuada” para su detención.

Dicha decisión ha provocado críticas por parte de grupos de defensa de los refugiados. Shawn VanDiver, presidente de AfghanEvac, ha calificado la directiva como “un cambio imprudente de una política de larga data, rompiendo la confianza en las personas que Estados Unidos admitió legalmente y a las que prometió otorgar protección”. 

HIAS, anteriormente conocida como Sociedad Hebrea de Ayuda a los Inmigrantes, señala que la “medida causará un daño grave y pondrá en peligro a miles de personas que fueron recibidas en Estados Unidos después de huir de la violencia y la persecución”. 

Bajo el mandato de Trump, el número de personas detenidas por el ICE ha alcanzado aproximadamente 68,000 este mes, un 75% más que cuando asumió el cargo de presidente el año pasado. 

El pasado mes de enero, un juez estadounidense bloqueó temporalmente una ley de Trump dirigida a los aproximadamente 5,600 refugiados legales en Minnesota que esperan recibir tarjetas verdes. 

En un fallo escrito, el juez federal de distrito, John Tunheim, en Minneapolis, aseguró que los agentes federales violaron múltiples estatutos federales cuando arrestaron a algunos refugiados para someterlos a una investigación adicional sin amparo legal. 

 

Agentes del ICE continúan sin cobrar 

Recientemente, Tom Homan, el zar de la frontera de la Administración Trump, dejó claro que las redadas migratorias continuarán en todo el país pese al cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional. No obstante, muchos de los agentes del ICE siguen sin cobrar su sueldo debido a la falta de fondos. 

“Los oficiales de ICE no recibirán pago, pero parece que se están acostumbrando. Así que no, la misión migratoria, la razón por la que el presidente Trump fue elegido presidente, continúa. Tenemos la frontera más segura de la historia de la nación. Tenemos cifras récord de arrestos y deportaciones que continuarán", dijo Homan este domingo en la CNN.