La Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP) de la Casa Blanca presentó la Estrategia Nacional de Control de Drogas 2026, que redefine la respuesta de Estados Unidos frente a la crisis del fentanilo y formaliza la designación del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO). El documento ubica a México como un punto relevante en la cadena de suministro de esta droga hacia Estados Unidos. De acuerdo con las cifras incluidas en la estrategia, el fentanilo estuvo vinculado con 107 mil 941 muertes en 2022, mientras que para 2025 la cifra se redujo a 72 mil 836, aunque el gobierno estadounidense mantiene el señalamiento hacia organizaciones criminales mexicanas como actores centrales en este fenómeno. La estrategia plantea la reducción de la oferta, enfocada en debilitar las estructuras de producción y tráfico fuera de territorio estadounidense, y la reducción de la demanda, con acciones internas de prevención, tratamiento y control.
En el ámbito internacional, el documento establece exigencias directas a México, entre ellas el aseguramiento de precursores químicos, el desmantelamiento de laboratorios clandestinos y la desarticulación de estructuras de mando de los cárteles. Estas acciones se acompañan de la posibilidad de imponer sanciones económicas y procesos penales contra empresas que no garanticen controles en sus cadenas de suministro. La designación de los cárteles como FTO habilita a Estados Unidos a aplicar herramientas legales de carácter antiterrorista, como el congelamiento de activos y la persecución por “apoyo material”, lo que puede alcanzar a personas físicas o morales con vínculos, incluso indirectos, con estas organizaciones. Te puede interesar: Trump anuncia operaciones terrestres contra cárteles y endurece ofensiva “antiterrorista” El documento también refiere la implementación de operaciones contra redes de narcotráfico, cuyos detalles se mantienen en un anexo clasificado, así como el fortalecimiento de medidas en la frontera sur de Estados Unidos, que incluyen la expansión del muro, el uso de tecnología de vigilancia y la eliminación de la regla de de minimis para envíos de bajo valor. En el plano diplomático, la estrategia incorpora mecanismos de presión económica y política bajo el principio de “America First”, dirigidos a países considerados parte de la cadena de suministro, entre ellos México, China, India y Colombia, condicionando la cooperación a resultados verificables. La publicación ocurre luego de que en febrero de 2025 se concretara la designación de cárteles como organizaciones terroristas. La nueva estrategia amplía el uso de instrumentos diplomáticos, económicos, de inteligencia y de seguridad para combatir estas redes. |