Miércoles 14 Octubre 2015
Se estima que alrededor del 90 por ciento de las personas de escasos recursos en la ciudad provienen de otras comunidades Patricia FLORES Corresponsal pobrezaEn la ciudad de Tehuacán se calcula que el 90 por ciento de quienes viven en el llamado cinturón de miseria son personas provenientes de comunidades rurales, y aunque la pobreza es más difícil de sobrellevar en la urbe que en el campo el flujo migratorio de habitantes de personas que abandonan sus localidades de origen en busca de mejores oportunidades no se detiene. Lo anterior fue informado por Luis Felipe Martínez Hernández, director del DIF Municipal, quien agregó que en el campo, en particular en las juntas auxiliares más alejadas, los pobladores tienen la oportunidad, en caso de necesitarlo, de salir a cazar su comida, así como recolectar plantas o frutas, situación que no ocurre en la ciudad. El entrevistado afirmó que en la urbe las personas se ven obligadas a buscar otras opciones, como ser pepenadores, o ejercer otra actividad que les permita tener un ingreso “aunque sea para medio comer”. En este tipo de situaciones el DIF Municipal ayuda con el programa de Banco de Alimentos, que de forma mensual brinda apoyo a alrededor de 500 familias, pero que resulta suficiente, aceptó Martínez Hernández. Asimismo, indicó que en esta temporada del año comienzan los frentes fríos y con ellos las actividades encaminadas a obtener alguna prenda abrigadora para los sectores más desprotegidos. En ese aspecto las condiciones de la vivienda para los pobres son deplorables, pues la mayoría son de madera, lámina, cartones o plásticos, aseguró el funcionario. Menciono que al menos en 15 colonias de los alrededores de Tehuacán, en particular las ubicadas en la meseta de El Riego, son las que mayor situación de pobreza presentan, además de que la migración no se ha podido frenar y se calcula que en esos lugares el 90 por ciento de los pobladores provienen de otros sitios. De acuerdo con el director del DIF Municipal las personas en situación de pobreza provienen de la Mixteca, la Sierra Negra, o incluso de entidades vecinas, como Veracruz, que arriban a la región en busca de mejores oportunidades de vida, aunque el cambio al entorno urbano no mejora las condiciones.