Teotlalco cambia arriadas por Unidad de Manejo Ambiental

Dos ejidos de Teotlalco tienen una Unidad de Manejo Ambiental donde se aprovechan y cuidan las especies de fauna silvestre

Alimentar la pasión de quienes se dedican a la caza, con ello generar la sustentabilidad en el ecosistema y además recursos para la comunidad, son las razones por las que un grupo de habitantes de los ejidos de San Miguel Contla y Santa Cruz Achichipilco en el municipio de Teotlalco mantienen una Unidad de Manejo Ambiental (UMA).

Quince habitantes de los ejidos dedican su trabajo del 17 de diciembre al 26 de febrero para la temporada de caza de venados cola blanca, codornices, tejones, chachalacas y conejos, cuya matanza es controlada por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

En la parte más alta del poblado, ubicado en la Mixteca y en los límites con el estado de Morelos, se encuentra la UMA, donde año con año se dan cita desde los cazadores más experimentados hasta los aficionados que buscan un "trofeo" que les permita demostrar su experiencia en esta actividad.

Toda una preparación

Rogelio Rosas Solórzano, el titular del ejido, relata que, durante su niñez y su adolescencia, las personas hacían la "arriada" para pasar el rato, esta actividad consistía en reunir a un grupo para hacer ruido, asustar a los animales para sacarlos de sus guaridas y matarlos después con piedras y palos.

En ese tiempo, no se pensaba en la importancia de las especies; sin embargo, después dejaron de verse o su presencia era escasa y al menos en su caso, le preocupó que sus nietos no conocieran a los venados cola blanca, un privilegio que la naturaleza la dio a Teotlalco.

Ante esta situación, en 2004 se solicitó la denominación de UMA para obtener el apoyo de la Semarnat para el aprovechamiento y cuidado de las especies, a fin de generar un equilibrio, más recursos económicos para la comunidad y dar paso a la reproducción para la conservación.

Junto con el grupo de guías que hacen posible el mantenimiento de la UMA, Rosas Solórzano explica que cada año los encargados del espacio y un biólogo realizan la revisión de cuántas especies hay en promedio en la zona para entregar el reporte a la Semarnat y que ésta defina cuántas especies se pueden cazar para no dañar la fauna; por lo regular, se autoriza el 10 por ciento del total.

Para esta temporada que está por terminar, se autorizaron nueve cintillos, que equivalen a la caza de igual número de venados; en este caso, si los nueve se cazan en un día o en una semana, ahí concluyen las actividades para la matanza de esta especie, sin importar que falte tiempo terminar el periodo.

Aprovechan todo

Los guías de cazadores, Pedro Rodríguez Ortiz y Sergio Domínguez Pérez, comentaron que además del venado cola blanca, se promueve la caza de tejones, conejos, chachalacas y codornices, no sólo para enriquecer el ritual de la matanza, sino también para equilibrar a las especies en función de lo que requieren los habitantes de Teotlalco.

Esto, porque el tejón se alimenta de los elotes que siembran los agricultores, la codorniz daña el grano de maíz y la chachalaca se come la flor.

La caza en esta UMA genera un costo: en el caso del venado cola blanca, si una persona logra matarlo y llevarse sus astas como "trofeo" tiene que pagar 6 mil pesos; por el tejón, mil 500 pesos; por la codorniz y la chachalaca, unos mil 300 pesos, en tanto que, por el conejo, mil pesos. A excepción del venado, que sólo pueden llevarse a uno, con el resto de los animales se pueden llevar a un grupo de hasta 10 por el mismo costo.

En su mayoría, los cazadores buscan llevarse el "trofeo" (las astas) y la piel del venado y no tanto la carne, que en muchas ocasiones es consumida y repartida entre los trabajadores de la UMA.

Otro de los ingresos, es el de hospedaje en cabañas construidas por los mismos trabajadores y con materiales de la región. Cada noche tiene un costo de 2 mil pesos por persona, lo cual incluye salir a cazar dos veces al día, en un promedio de las 7 a las 11 horas y de las 15 a 19 horas, cuando con el sol, el pelo de los venados brilla y es más fácil detectarlo.

"La meta de esta UMA es que cuando son cazadores debemos vender los venados sólo a personas que se hospeden aquí y vengan ellos a cazarlos, porque al hospedarse aquí generan empleo a las cocineras, a los guías y dejan el costo del venado. Si vendemos al venado cazándolo nosotros le quitamos el empleo a nuestra gente", dijo Rosas.

En una temporada de caza, se recibe a un promedio de 30 personas, desde ciudadanos poblanos, hasta visitantes de otros estados y países, como Argentina, España y Canadá; algunos apartan con antelación su lugar para la visita, ya que el ejido tiene dos cabañas y resulta complicado recibir a más de 10 personas por día.

Cuando concluye la temporada de caza, todos los que hacen posible el proyecto regresan a sus hogares para dedicarse a la agricultura, la ganadería o la albañilería, sin descuidar el mantenimiento de la UMA.

Las características

En el caso específico de los venados cola blanca, sólo se está permitido cazar a los machos más viejos, con edades superiores a los ocho años. El objetivo de esto es que la especie siga su reproducción y se aproveche, pues el animal morirá por su edad o por ser relegado por el resto de la manada.

Por ello, el guía es el encargado de verificar que se trate de un macho y que sea mayor con la principal distinción, sus astas, por la coloración, el grosor y tamaño de las mismas.

Para realizar la caza de cualquier especie en la UMA de Teotlalco, los interesados usan rifles y hasta arcos, pero el éxito de ganar un "trofeo" depende de la puntería, la distancia a la que tiren, las condiciones climáticas y que el venado no detecte la presencia del cazador.

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