A más de un mes de la detención de Los Bukanas en Atzitzintla, el municipio atraviesa por el momento de tranquilidad más grande del último año, ya que a pesar de contar con sólo cinco agentes estatales como responsables de la seguridad municipal, disminuyeron los delitos que comenzaban a proliferar en la zona. Durante un recorrido realizado por El Popular, diario imparcial de Puebla, los pobladores reconocieron que después de la balacera suscitada el pasado 9 de marzo entre una célula de Los Zetas y agentes federales debido al asesinato de tres miembros de la Fiscalía Especializada de Investigación en Delitos de Alto Impacto (Fisdai), la calma ha regresado. Para los habitantes del municipio, Atzitzintla es simple paso para que agrupaciones del crimen organizado se dirijan a localidades cercanas de Veracruz, dominadas por Los Zetas, o para acercarse a las zonas pertenecientes al Triangulo Rojo de Puebla, como Esperanza y Palmar de Bravo, invadidas por el robo de hidrocarburo. "La verdad es que la balacera entre los federales con los narcos ayudó a mejorar la seguridad de todos nosotros, porque antes de esto nuestros jóvenes querían comenzar a delinquir o luego se presentaban secuestros", mencionó un habitante que pidió el anonimato por seguridad personal. Relató que antes del 2016 sumaron tres años sin detectar un secuestro en el poblado; sin embargo, durante el 2016 se enteraron de que al menos cuatro familias dedicadas al comercio fueron víctimas de este delito. La balacera del pasado 9 de marzo se suscitó en el portal de entrada del municipio, entre las 10:30 y 11 horas, donde uno de los principales temores, relató un ciudadano a este medio, era el que dos escuelas se encontraban en las inmediaciones de los eventos; no obstante, los estudiantes salieron ilesos, además que no hubo daños al inmueble. "Nos dio mucho miedo que le pasará algo a los estudiantes o a los locales que estaban cerca, porque la verdad es que nos asustó que fueran a lastimar a alguien, porque los balazos sonaban bien fuertes, pero por suerte las cosas salieron bien". Otro poblador, quien también pidió el anonimato, recordó que en los días posteriores notaron una disminución en las operaciones de la Policía Municipal, pero en su lugar llegaron autoridades estatales a supervisar su seguridad. Señaló que de forma continua recibían acusaciones de inseguridad y también los señalaron de ser un municipio con una creciente presencia en el robo de hidrocarburo, cuando en realidad sólo pasaban camionetas con el combustible robado durante las madrugadas, en lo cual el poblador aseguró que nunca participaron los habitantes. "A veces pensamos que tan sólo nos usaron para asustar a la gente, porque antes de estos problemas jamás se había hablado de Atzitzintla, pero ahora resulta que somos narcos o que nos dedicamos a matar, cuando apenas pasan robos". Antes del tiroteo, mencionó, los delitos más graves eran los robos a locatarios en la plazuela del Mercado de San Miguel, ubicado a unos minutos de la Presidencia Municipal, pero luego de los aseguramientos no se repitieron nuevos incidentes a los comerciantes. En cuanto a su perspectiva de los hechos del 9 de marzo, comentó que durante el tiroteo no detectaron algún enfrentamiento mayor al de los delincuentes y la policía, por lo que desconocen si hubo gente detenida, incluso los pobladores cercanos al siniestro no sufrieron detenciones. "Nosotros preferiríamos que nos conocieran por nuestras fiestas bien bonitas (festividades) o que la gente pasará a comer al mercado, porque ahora ya nos tienen miedo, cuando ni siquiera sucede lo que imagina la gente de la capital (del estado)".Después del tiroteo el Ejército y la Policía Federal comenzaron a rondar en las carreteras y en las inmediaciones del municipio, donde se han encargado de supervisar casetas o los terrenos de las localidades aledañas. PRD se reunió con el AyuntamientoDurante la mañana de ayer miércoles, 12 de abril de 2017, la dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Socorro Quezada Tiempo, se reunió con miembros del Ayuntamiento de Atzitzintla, donde le manifestaron que el único problema de la comuna es la ausencia de personal de seguridad. Detalló que el pasado 14 de marzo acordaron con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) que apoyarían a recobrar la seguridad del municipio, a causa de la creciente actividad de secuestros, pero en respuesta les enviaron cinco policías, de igual manera, nombraron a un encargado de la comandancia, Juan Carlos Romero Abraján. "La mayoría de la población no quiere ser policía, pues han publicado la convocatoria para contratar a nuevos policías y no han tenido respuesta de los jóvenes, porque después de los hechos del 9 de marzo nadie quiere ser policía, para no correr un riesgo". Consideró que la respuesta de seguridad estatal contradice a la versión difundida por la Fiscalía General del Estado (FGE), debido a que la dependencia insistió en que la demarcación contaba con una red de secuestros, a la par que Los Bukanas ahí se refugiaban; sin embargo, en respuesta sólo trajeron a cinco agentes estatales. Este medio buscó una postura de las autoridades municipales, en específico el de la síndico y actual encargada de despacho de la presidencia, Leticia Larracilla de Rosas; sin embargo, se informó que no estaba presente en la comunidad y que se encontraba en la ciudad de Puebla. |