Tras cuatro años de trabajar con niños, Juan Rodrigo Cruz Galicia, tomó su experiencia como profesor en Rancho Huexocalco, comunidad de Cuautinchán, la cual hizo que tomara como vocación ser maestro y señala que no hay mejor oficio que el servir para la educación, pues así la niñez tiene la oportunidad de salir adelante. Tiene 26 años, desde hace una década supo del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) y aplicó para entrar a un programa llamado Caravanas Culturales. Cruz Galicia señala que al no tener suficiente dinero para continuar sus estudios, decidió ser maestro del Consejo, pues el programa le ofrecía una beca y la oportunidad de prepararse. En su opinión, el Conafe le abrió la oportunidad a él y muchos jóvenes de seguir preparándose, los encaminó a tomar la mejor decisión de su vida que es dedicarse a la enseñanza. Originario de La Resurrección, Puebla, Rodrigo tuvo que dejar a su familia y vivió por un año en Huexocalco, en donde la comunidad se hizo cargo de buscarle un lugar para vivir y lo acogió como un vecino más. Sus primeros alumnos fueron de preescolar y primaria, quienes menciona le cambiaron el panorama de la vida, recuerda que ellos le hicieron valorar lo que tenía y amar su profesión. Al vivir en una comunidad rural, vio como la gente carecía de los servicios básicos para poder llevar una vida digna, admiró el esfuerzo de las madres por llevar a sus hijos al aula y decidió apoyarlos en el aspecto educativo, en especial en la alfabetización. Sus alumnos le tomaron tanto cariño, que en ocasiones lo invitaban a comer en sus casas, incluso a pesar de las carencias. Cuando terminó su periodo en Conafe, recordó las injusticias que vio en la comunidad en donde vivió y optó por estudiar Derecho para algún día apoyar al que más lo necesitaba. El destino lo llevó otra vez al Consejo pero esta vez para ser capacitador para los nuevos docentes, él al ser un buen ejemplo y un profesor tan querido por sus alumnos, fue la persona indicada para orientar a los jóvenes de nuevo ingreso. A pesar de ser un abogado, la docencia siempre está presente en su vida, ahora es asistente de Secundaria y de manera constante va a supervisión con los nuevos "líderes educativos", denominados así a los jóvenes que imparten clases durante un año encomunidades de bajos recursos. Dio a conocer que muchos infantes por su zona geográfica se han visto influenciados para ser partes de pandillas o actos delictivos; no obstante, ahí es cuando el líder educativo interviene para aconsejar al niño y no se convierta en un delincuente. Nunca recibió amenazas o sintió miedo al estar en la comunidad, los padres de familia lo cuidaban y él fue cauteloso a ciertas horas para no arriesgar su vida. Los pequeños son los que le dan chispa a su vida, menciona que los niños de comunidades marginadas y rurales, son los que más necesitan ayuda y por tal motivo nunca dejará de apoyarlos. La falta de escuelas en zonas pobres, indígenas y campos agrícolas ha hecho que difunda su pasión, de forma constante invita a jóvenes a capacitación y asesorías para que puedan convertirse en maestros. Considera que durante su labor como maestro mejora la forma de vida de los niños y de la comunidad a la que pertenecen. Por el momento, no sabe si toda la vida se va dedicar a enseñar, pero en la actualidad no puede idealizarse sin trabajar en esta noble y necesaria vocación. |