Familiares, amigos y estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) del Complejo Regional Tehuacán, dieron el último adiós Érick Joaquín Ramírez Herrero, de 19 años, estudiante de Derecho asesinado hace días. Sus restos fueron encontrados el jueves debajo del Puente Tehuacán, entre los campos de futbol San Fernando y la caseta de peaje de San Lorenzo Teotipilco. Desde su domicilio, ubicado en la privada Cristóbal Colón del fraccionamiento Santa María, el féretro del joven fue acompañado para una misa de cuerpo presente en la parroquia de la colonia 3 de Mayo. Fotos: Yomara PachecoDurante la homilía, el sacerdote llamó a los padres de Érick Joaquín a conversar con Dios, para a través de la oración y expresar su dolor, indignación, rabia y coraje, y así obtener paz. "La injusticia humana, el miedo humano, la envidia humana, hicieron que Jesús sufriera aquel sacrificio tan doloso y espantoso, por lo que nuestro hermano Érick. Lo privaron de su vida y por eso nosotros tenemos que compartir, así como compartió los sufrimientos de Cristo, así también pedimos ahora que comparta la gloria de la vida eterna, resurrección y vida verdadera, donde ya no hay tristeza ni sufrimiento, sólo paz", indicó el párroco Asimismo, expresó que la partida del joven deja dolor y sufrimiento, por eso pidió a Dios que mande consuelo a todas las personas que los conocieron. "No es con nuestros odios, coraje o ira como vamos a cambiar o a transformar la sociedad, sino siendo conscientes de que cada uno tiene una labor importante, comenzando por nuestra propia población, alejando de nuestro corazón el mal, la corrupción, porque nosotros somos la solución del problema, que se está extendiendo y que nos va llevando a situaciones dolorosas, podemos revertir todo si cada uno de nosotros se compromete a alejarse del mal camino", dijo. El cotejo fúnebre partió al panteón de la junta auxiliar de Santa María Coapan, donde con rezos y acordes musicales de la estudiantina, los restos de Érick Joaquín fueron acompañados sepultados. |