Aunque las autoridades de diversas dependencias han tratado de disminuir la desnutrición infantil a través de la aplicación de diversos programas alimentarios, en los cuales incluyen el amaranto, no han sabido manejar el nivel nutricional, por lo que en ocasiones termina siendo el alimento de los animales, señaló Gisela Herrerías Guerra, directora de Educación de la Asociación Civil Alternativas y procesos de Participación Social. Mencionó algunas dependencias como la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), así como de Desarrollo Integral de la Familia (DIF), han incluido en sus programas alimentarios el amaranto; sin embargo, no han capacitado a sus beneficiados en el uso del grano, por lo que tienen conocimiento que muchas familias terminan dando este producto a sus cerditos. Detalló que de acuerdo al estudio realizado por el Grupo Cooperativo Quali, en las comunidades de la Sierra Negra, es donde se registra mayor grado de desnutrición infantil, hasta el momento las autoridades no han realizado acciones para frenar esta problemática. Herrerías Guerra mencionó que el amaranto, es un grano altamente nutricional, es por eso que se debe llevar un acompañamiento y capacitación a las familias a las que se les brinda en los diversos programas, para que lo incluyan en su dieta diaria, pues se puede combinar con el arroz, frijoles, salsas, entre otros alimentos, pues lo puede utilizar como cereal o harina. Herrerías Guerra comentó que en estos momentos el programa nutricional que maneja este grupo se está aplicando en la llamada Sierra Mixe de Oaxaca y en la Mixteca poblana, lugares en donde se ha logrado con los programas nutricionales, disminuir los diversos grados de desnutrición que presentaba la población infantil de alrededor de mil 500 infantes. Además se ha podido comprobar que 25 gramos de amaranto complementario a la alimentación de los pequeños contribuyen a recuperar peso y talla, así como tener un mejor desarrollo. Detalló que el 89 por ciento de los niños y niñas que registraban algún grado de desnutrición en las zonas antes señaladas han presentado mejoras a través de la implementación del amaranto en su alimentación, por lo que continuarán esta labor con el apoyo de fundaciones internacionales y nacionales que son las que brindan recursos económicos.
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