Sábado 16 Junio 2018

La icónica empresa zacate­ca Relojes Centenario, la pri­mera fábrica de relojes monu­mentales en América Latina, cumplió 100 años.

En 1918, Alberto Olvera Her­nández comenzó con un peque­ño taller en Zacatlán. Su primer reloj monumental fue elabora­do para la granja; el segundo se ubica en la Iglesia principal de Chignahuapan, que todavía sigue en funcionamiento. Fue hasta 1921 cuando adoptó el nombre de Cente­nario, para conmemorar cen­tenario del fin de la guerra de independencia en México; la patente que registró la logró en 1920.

De Coyotepec se trasladó a la cabecera municipal, donde estableció la empresa que per­manece en el mismo sitio a la fecha, a unas calles del Zócalo. En dicho taller han sido cons­truidos más de dos mil relo­jes monumentales instalados en iglesias, palacios de gobier­no, torres, centros comerciales, hoteles, restaurantes, jardines, parques y demás. También res­tauran relojes monumentales de origen europeo.

Entre sus relojes más impor­tantes destacan el ubicado en el Parque Hundido de la Ciudad de México, considerado uno de los más grandes del mundo con sus más de 10 metros de diáme­tro, el de doble carátula ubica­da en el zócalo de Zacatlán, des­de 1986, así como algunos en Monterrey, Hidalgo, Coahuila, Chiapas, Baja California, Quin­tana Roo; se estima que hay mil 500 relojes elaborados en dicho taller en todo el territorio nacional. También, han expor­tado a Chile, Belice, entre otros países del continente.