Padres de niños con cáncer que son atendidos en el Hospital Infantil Federico Gómez protestaron ayer en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, por la falta de medicamentos para el tratamiento de sus hijos. Los afectados manifestaron ante medios de comunicación que los pequeños atendidos en este nosocomio capitalino han tenido suspendidas sus terapias “por uno o dos meses”, lo que pone en riesgo sus vidas. Lee: No me quiero morir: Niño con cáncer Es por ello que los padres de familia se han visto obligados a comprar los tratamientos, que van desde los 300 pesos hasta los 38 mil pesos. Los manifestantes, quienes iniciaron las protestas afuera del hospital, denunciaron además que en el centro faltan otros insumos como las bombas que sirven para pasar por goteo las quimioterapias. |