En la presentación este domingo de su primer informe de Gobierno, el presidente de la República Andrés Manuel López Obrador imprimió un discurso triunfalista por los logros en el combate a la corrupción, aunque admitió con la boca pequeña ciertos rezagos en economía y seguridad pública. “No es un mero cambio de gobierno, sino un cambio de régimen. No ha sido ni será más de lo mismo, está en marcha una auténtica regeneración de la vida pública de México,” expresó el mandatario en Palacio Nacional ante unas 500 autoridades y figuras públicas. También puedes leer: Primer informe de AMLO sin avances en economía y violencia: Politólogos Leve autocrítica Junto a los programas sociales para ancianos y estudiantes, éstos fueron los logros que ocuparon gran parte de su alocución, y admitió pendientes en economía y seguridad en una leve autocrítica. “La economía está creciendo poco, es cierto, pero no hay recesión. Además, ahora es menos injusta la distribución del ingreso, hay más desarrollo y hay más bienestar,” aseguró el mandatario. Pero para Khemvirg Puente, coordinador del Centro de Estudios Políticos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lo “sorprendente” es que el mandatario siga la tradición emprendida por el presidente Felipe Calderón (2006-2012) de no emitir el discurso ante el Congreso, en un “claro signo de desprecio” al parlamento. Proclama fin de “guerra de exterminio” contra crimen en México López Obrador proclamó ayer domingo el fin de la “guerra de exterminio” contra el crimen organizado y el narcotráfico, y reivindicó la necesidad de atender las causas sociales que provocan la violencia en el país. El mandatario federal dio lo que él nombró como su tercer informe, ante unas 500 autoridades y figuras públicas. |